La actriz madrileña se encuentra inmersa en el rodaje de Bypass, una peculiar «road movie» que está recorriendo distintas localizaciones de la Comunidad Valenciana. Inspirada en un sorprendente suceso médico real, la película mezcla el humor absurdo con una reflexión sobre los límites de nuestra propia humanidad.

¿Seguiríamos siendo exactamente la misma persona si tuviéramos el corazón de un animal latiendo en nuestro pecho? Esa es la gran pregunta que propone Bypass, el segundo trabajo cinematográfico de la directora Lucía Casañ Rodríguez. Para intentar darle respuesta, ha montado una historia que juega entre la comedia y el drama existencial, y ha puesto como protagonista a una de las actrices más desenvolventes de nuestro país, Alba Flores.

El origen de esta aventura se da el 11 de enero de 2022. Los telediarios abrían con una noticia histórica, ya que por primera vez en la historia, un equipo médico de Estados Unidos había logrado trasplantar con éxito un corazón de cerdo a un paciente humano. Aquel titular parece que se le quedó grabado a Casañ y ese es el motivo que comenzó a darle vida a este guion.

Alba Flores se mete en la piel de Amal, una mujer de 35 años que está cansada de pasarse la vida entrando y saliendo de diferentes hospitales. Desesperada por lograr algo de calidad de vida, toma la fuerte decisión de ofrecerse voluntaria para ese experimento. La operación sale muy bien, pero el verdadero problema empieza al salir del quirófano cuando la sociedad comienza a juzgarla con dureza, llevándola a una crisis de identidad. Para intentar encontrarse a sí misma, Amal se echa a la carretera en un viaje en el que su gran compañera será precisamente una pequeña cerdita.

El equipo lleva ya varios días trabajando en la Comunidad Valenciana, donde tienen agendadas unas cinco semanas seguidas de grabaciones. Se van a dejar ver por diversos municipios, desde la propia capital del Turia y Sagunto, hasta Buñol, Sueca, Rocafort o Massanassa.

Detrás de toda esta obra se encuentra la productora independiente Turanga Films, liderada por Ana Camacho y Lina Badenes, que ya saben lo que es levantar proyectos potentes y llevarlos a festivales de primer nivel (La boda de Rosa o La inocencia). Ellas mismas reconocen que el rodaje está siendo todo un reto, sobre todo por la logística que provoca tener a un animal como coprotagonista.

En esta ocasión no viajan solas, ya que cuentan con el respaldo en la coproducción de No solo films, PC Ciudadano Ciskul, Helsinki Films y la uruguaya MontelonaCine, mostrando la clara ambición internacional de la película.

Para la joven directora Lucía Casañ, esta obra supone un paso gigante en su carrera tras debutar recientemente con Un baño propio, con la que logró colarse en la Sección Oficial del Festival de Shanghái. La película promete, aunque nos tocará tener paciencia para ver el resultado final, ya que la distribuidora Filmax ya ha confirmado que llegará a los cines de toda España.

Por mariogutierrezarroyo

Correo: mariogutiarro8@gmail.com Apasionado del periodismo y amante de la música, el cine y la cultura.