Han pasado tres décadas desde que un joven estudiante revolucionó el cine de suspense en España. El próximo 14 de abril, Alejandro Amenábar vuelve a los mismos pasillos donde rodó su primera obra para realizar una proyección gratuita y una charla abierta al público.
Cuesta creerlo, pero han pasado tres décadas exactas. Fue un 12 de abril de 1996 cuando se estrenó Tesis, esa cinta que, no solo dejó atónito a más de uno en la butaca, sino que le dio un giro total al thriller hecho en España. Ahora, aprovechando esta fecha, Alejandro Amenábar regresa al escenario principal de la historia. Vuelve a la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, ese enorme edificio donde él mismo iba a clase, y que acabó transformándolo en el decorado de su primera película.

Si te gusta el cine o simplemente te puede la nostalgia, el plan está más que recomendado. Todo está organizado para el próximo martes 14 de abril, a las once de la mañana, en el Salón de Actos Carlos Saura del propio centro. Un detalle clave es que es gratuito hasta completar el aforo, por lo que tocará aparecer allí con bastante margen de tiempo y hacer algo de cola si resulta necesario.
Después de la proyección de la película, se realizará un coloquio con el propio director. No estará solo en el escenario, sino que le acompañarán Ildefonso Soriano, delegado del decano, y Jorge Clemente Mediavilla, actual catedrático que, además, fue compañero de promoción de Amenábar. Será el momento perfecto para charlar sobre cómo se levantó aquel proyecto y cómo logró conectar tan bien con una generación que ya venía pidiendo otro tipo de cine. Demostraron que en España también se podía hacer cine de género muy potente.

El edificio en cuestión impone bastante. Su arquitectura brutalista de cemento gris oscuro encajaba a la perfección con el tono de la historia. De hecho, la facultad es un personaje fundamental de la trama, ya que durante aquel verano de 1995 y con el gran José Luis Cuerda apostando por el proyecto, el equipo de rodaje tomó las aulas, la cafetería y las escaleras principales. Eso sí, ya es momento de desmontar una de las grandes leyendas urbanas de la universidad, puesto que los famosos túneles oscuros que conectaban con la biblioteca no existen en la vida real.
Aquella obra lo fue todo para sus protagonistas. Catapultó a unos jovencísimos Ana Torrent, Fele Martínez y Eduardo Noriega, y sentó las bases de la carrera de Amenábar, que hoy cuenta en su vitrina con un Oscar y once premios Goya. El cariño mutuo entre la película y la universidad es tan fuerte que, desde que celebraron el veinte aniversario reuniendo al reparto, un enorme mural del cartel promocional decora una de las paredes del centro. Ahora, diez años después de aquello, el creador vuelve a pisar el mismo suelo donde empezó todo.