Swedberg, protagonista de una noche dramática en el Bernabéu

El Real Madrid regresaba al Santiago Bernabéu un mes después de disputar su último partido en casa ante el Valencia. El conjunto madrileño volvía tras haber ganado solo dos partidos en los seis partidos consecutivos que había jugado fuera de la capital.

La situación en LaLiga había cambiado: cuando disputaron su último partido como locales eran líderes, y hoy llegaban como segundos.

Quintero González dio comienzo al encuentro y el Celta salió decidido a por los tres puntos. La primera parte empezó accidentada: Pablo Durán sufrió un resbalón sin oposición y tuvo molestias en el hombro durante todo el primer tiempo, lo que obligó a sustituirlo en el descanso.

En el minuto 8, una combinación entre Bryan Zaragoza y Pablo obligó a Fran García a intervenir para evitar el peligro, después de un resbalón de Raúl Asencio. Poco después llegó una acción polémica en la que pudo haber una posible falta de Courtois sobre Bryan, pero lo que señaló el árbitro fue fuera de juego.

El Real Madrid pareció despertar tras un córner rematado por Militão que Radu blocó para evitar el 1-0.

En el minuto 20, Pablo Durán se plantó solo ante Courtois, pero en la carrera para evitar el gol, Militão se lesionó y tuvo que ser sustituido. La acción generó polémica, ya que el atacante vigués partía en fuera de juego. Rüdiger entró por Militão, que estará de baja un tiempo.

Güler volvió a aparecer y dispuso de dos ocasiones claras en los minutos 33 y 37, siendo la última salvada por Radu. Antes del descanso, un balón largo hacia Vinícius Júnior obligó de nuevo a un gran Radu a intervenir para evitar que el Madrid se marchara por delante al vestuario.

La segunda mitad arrancó con el cambio obligado de Pablo Durán, dando entrada a Swedberg. Al sueco le bastaron apenas ocho minutos para marcar un auténtico golazo de tacón que adelantó al conjunto vigués y provocó los primeros silbidos en el Bernabéu.

Xabi Alonso reaccionó sustituyendo a Asencio por Rodrygo y recolocando a Fede Valverde como lateral. En el minuto 63 llegó la primera gran polémica del segundo acto: Fran García vio dos amarillas en apenas un minuto y dejó al Real Madrid con diez jugadores, complicando aún más la defensa de cara al próximo partido de LaLiga.

Pese a la inferioridad numérica, el Madrid se puso el mono de trabajo, aunque sin encontrar premio. En el minuto 73, una falta cometida por un jugador del Celta que debía haber terminado en amarilla para el futbolista celeste acabó con tarjeta para Xabi Alonso debido a sus protestas.

Mbappé tuvo las dos ocasiones más claras del Real Madrid: la primera fue una vaselina que salió rozando el poste, y la segunda, una falta directa que atrapó Radu sin dificultades.

La mayor polémica llegó en el minuto 90. Álvaro Carreras cometió una falta y vio la amarilla, pero sus protestas hacia el colegiado, diciéndole «Eres malísimo», le costaron la segunda tarjeta y la expulsión, dejando al Madrid con nueve jugadores.

Endrick también fue expulsado por dirigirse al cuarto árbitro, y tanto Rodrygo como Valverde fueron amonestados por sus protestas.

El Bernabéu mostraba un cabreo notable con sus jugadores y con el árbitro.

En el minuto 93, Swedberg firmó su doblete con el 0-2 definitivo, sentenciando un partido marcado por la polémica y la frustración del Madrid.

Con esta derrota, el Real Madrid se queda a cuatro puntos del Barça y genera muchas dudas de cara al duelo contra el Manchester City. Por su parte, el Celta escala hasta la décima posición en LaLiga.

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