El estadio Boris Paichadze de Georgia albergaba el encuentro entre la selección georgiana y la española, ambas en busca de un billete para el Mundial. Las dos selecciones se veían las caras apenas 35 días después del 2-0 favorable a España. El conjunto de Luis de la Fuente llegaba como líder, con 4 victorias en 4 partidos y un dato sorprendente: 0 goles encajados en toda la fase de clasificación. Georgia, por su parte, afrontaba el duelo con una única victoria —ante la colista, Bulgaria— y con la esperanza de sumar puntos frente a la vigente campeona de Europa.

El partido comenzaba con una España volcada al ataque y una Georgia muy replegada en defensa. En el minuto 7, los jugadores de la selección española reclamaron una posible mano de un defensor local tras un disparo de Ferran Torres. Después de revisarlo, el árbitro y el VAR señalaron penalti, y el donostiarra Mikel Oyarzabal no perdonó desde los once metros, adelantando a la Roja en el minuto 11.
Más tarde, una jugada elaborada por España terminó con un magnífico pase al espacio de Fabián Ruíz hacia Martín Zubimendi, que definió con una vaselina sobre Mamardashvili para anotar el segundo tanto de la selección y encarrilar aún más el partido y la clasificación. En el minuto 34, una buena combinación entre Alex Baena y Mikel Oyarzabal acabó con un pase de la muerte del jugador de la Real Sociedad para que Ferran Torres empujara el balón al fondo de la red.

Por su parte, Georgia no generó complicaciones a Unai Simón en la primera mitad, ya que no realizó ningún disparo a puerta durante los 49 minutos que duró el primer tiempo.
En la segunda parte, Georgia probó fortuna con un disparo lejano de Mekvabishvili, aunque Unai Simón no tuvo problemas para detenerlo.
Por su parte, España sentenció el encuentro con el segundo gol de Oyarzabal, que remató de cabeza un centro de Ferran Torres. El balón tocó en el palo antes de convertirse en el 4.º y definitivo tanto del partido. La selección española siguió generando ocasiones, pero Mamardashvili evitó un resultado más abultado con un auténtico paradón ante Borja Iglesias en el minuto 74. Minutos después, el rechace le cayó al delantero, que mandó el balón por encima del larguero.
Con este resultado, y salvo una sorpresa mayúscula, España estará en el Mundial de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá. Además, lo logra sin haber encajado ningún gol en esta fase de clasificación y firmando un récord histórico de 30 partidos consecutivos sin conocer la derrota.