La segunda temporada de ‘Gen V’, el spin-off de la aclamada serie ‘The Boys’, ha llegado a su fin, y la pregunta es clara: ¿está a la altura de la serie original?
La primera temporada de Gen V llegó a Amazon Prime como un primer intento de expandir su universo más fructífero. Aunque fue bien recibida, el paso del tiempo se convirtió en su mayor enemigo, quedando completamente olvidada y, como era de esperar, opacada por su serie madre.
ALERTA SPOILERS
La segunda temporada prometía retomar la historia de unos personajes prácticamente olvidados, si no fuera por breves menciones en The Boys y algún cameo juguetón en la propia serie.
La verdad es que la serie no ha decepcionado y ha entregado una historia tan loca como cabía esperar. Sin embargo, si miramos más allá, realmente es, otra vez, lo de siempre: violencia, desnudos y palabrotas, todo bien mezclado para ofrecer un producto que se está convirtiendo en aquello que su propia serie critica.
Gen V no es una mala serie, no vayamos a pensar cosas raras. Pero se siente vacía, extrañamente genérica dentro de su propio estilo. La serie no impresiona, y ese es su mayor problema.
Honestamente, la trama es bastante simple: el villano quiere llevar a Marie a su máximo potencial para después utilizarla a su favor. Muy original, la verdad. Y sobre el giro final de Godolkin, siento decir que se veía venir, tanto que él era el churruscado como que resultaba ser el villano.



Dentro de la propia franquicia, tampoco es que la serie avance mucho, salvo por la revelación de que Marie es parte del mismo programa que Homelander. No creas que esto impulse demasiado la trama principal del universo.
Tampoco hay nada que realmente destaque: ni la trama es original, ni hay escenas de acción memorables, ni momentos que dejen huella. Es una serie muy plana, que va a lo suyo, cumple y se termina.
Tampoco se puede decir mucho más de la serie, porque no arriesga en absolutamente nada: ningún personaje realmente importante muere, salvo el villano, y como se presenta en esta temporada, ni siquiera lo voy a revelar. Quizá podamos hablar de los cameos que aparecen a lo largo de la serie, siendo el de Stan Edgar el más destacable, porque siempre es un gusto ver a Giancarlo Esposito, pero hasta ahí.
En conclusión, la segunda temporada de Gen V cumple. Aunque eso es positivo, creo que la serie podría habernos dado mucho más si se hubieran arriesgado con algo diferente, y no se hubiera mantenido tan alineados con lo que nos llevan contando durante seis años.