La extriunfita Violeta Hódar presentó su nuevo proyecto discográfico en una experiencia inmersiva con actuaciones íntimas y un ambiente de fiesta
La tarde del pasado 10 de mayo, la música y el misterio se juntaron en un evento exclusivo para fans organizado por Santander SMusic junto a Violeta Hódar, donde daría a conocer el universo de su nuevo trabajo inspirado en la obra de la Traviatta. A las 16:00, las puertas del Espacio Larra de Madrid acogían una larga fila de fans vestidos de negro para acompañar la estética del próximo álbum de la cantante. Pero, sería una hora después cuando el primer grupo de seguidores cruzaban las puertas del espacio para desvelar una experiencia única: Madrid. Acto I, cuyos contenidos se mantuvieron en secreto hasta el último momento.
Nada más entrar, los asistentes recibieron un tatuaje con el logo de Violeta, un flyer de agradecimiento con un mensaje de agradecimiento —«Gracias por acompañarme en el inicio de todo, formas parte de mí para siempre»— y una pegatina para tapar la cámara del móvil, evitando así filtraciones. Mientras, los fans con acceso VIP recibían un pack especial que incluía un pañuelo en tonalidades grises decorado con pequeños logos de la artista.
El flyer no dejaba lugar a dudas: Madrid. Acto I es solo el inicio. Los siguientes actos del evento llegarán a Granada (16 de mayo) y Barcelona (23 de mayo).


Una sala convertida en universo Hódar
El espacio estaba ambientado de manera cuidadosa para sumergir a todos los asistentes en el universo creado por la estética del nuevo trabajo de Violeta. En un puesto de MAC, dos maquilladoras pintaban los labios a quien se acercaba y regalaba muestras de máscaras de pestañas. Otro punto ofrecía tatuajes de tinta real, un recuerdo para toda la vida. Durante la espera, también se repartían tónicas de sabores tan variados como floral, mediterránea o spicy.
Uno de los rincones más especiales fue una tienda de campaña improvisada con sábanas blancas, donde los asistentes podían escuchar algunos temas del nuevo álbum a través de cascos. En el centro, una mesa decorada con mantel blanco, copas y diferentes frutas y verduras —uvas, espárragos, tomates…— funcionaban como un pequeño escenario: el foco de atención de todo lo que vendría después.
La aparición de Violeta: emoción y conexión
A las 17:45, una gran pantalla al fondo de la sala se encendía para dar paso a un vídeo de presentación donde Violeta presentaba el nuevo disco, mostrando imágenes de videoclips y fragmento del proceso creativo. Poco después, sobre las 18:10, la artista apareció entre gritos con una capa negra de tul que se quitó para revelar un corsé negro y una falda transparente con encajes.
Inició su actuación con III. Ojalá!, seguida por una canción inédita durante la cual, entre risas, tuvo un pequeño despiste con la letra. «Tengo la emoción a flor de piel. Llevo mucho tiempo trabajando en este álbum», confesó entre aplausos. «Gracias por acompañarme, me he dado cuenta de que esto es lo que quiero hacer toda mi vida».
A continuación interpretó II. Contigo, una balada que el público cantó al unísono, en uno de los momentos más emocionales de la tarde.
De la emoción al baile
La experiencia continuó con un giro inesperado cuando se abrió un pequeño pasillo por el cual Violeta se dirigió a una mesa de mezclas para adoptar una nueva estética: gafas de sol camel y una gorra negra con cadenas de piedras brillantes. «Y ahora, todo el mundo a disfrutar», anunció la extriunfita, mientras una DJ comenzaba a pinchar III. Ojalá!, coreada por todos los presentes, y canciones de reggaetón con sonidos electrónicos.
A partir de ese momento, el evento se convirtió en una fiesta donde Violeta bailaba, animando a sus fans a moverse y hasta pinchó junto a la DJ. Entre tanto, siguieron sonando canciones de la artista como Libertá, seguida de otros grandes éxitos como Chulo de Bad Gyal. En un gesto cercano, la artista tomó varios móviles de fans para hacerse selfies y grabar vídeos con ellos, un bonito recuerdo del evento.
Cerca de las 19:00, la artista presentó la última canción del pase y se despedía entre aplausos y vítores. La emoción seguía presente en la sala, mientras Violeta se retiraba para preparar el segundo pase de este evento exclusivo previsto a las 20:00. A la salida, un photocall con logo permitía inmortalizar el momento.
Madrid. Acto I no fue solo una experiencia inmersiva, fue el inicio de una narrativa musical y estética que Violeta Hódar ha decidido construir junto a sus fans. La cuenta atrás para Granada y Barcelona ya ha comenzado.
