Ed Sheeran vuelve para abrirse en canal y no permitir que el pasado duela más que el daño que causó
Decir que Ed Sheeran es uno de los mejores poetas del siglo XXI, para algunos sería inconcebible y para otros, más que merecido. Y es que, qué se puede decir de alguien que con cada letra cura y con cada palabra enamora. Lleva desde adolescente enfrentándose a la vida con una guitarra y una sonrisa. Nunca le ha hecho falta nada más; ni looks desgarradores ni artificios de pirotecnia. Solo su voz relatando lo que el alma no podía decir.
Este 1 de mayo el pelirrojo más famoso del planeta estrenó Old Phone, una canción muy personal que en vez de pretender ser un hit, nació como vía de escape al olvido. Fue en 2017 cuando fue llamado a declarar por una acusación de plagio y en ese momento le retiraron el teléfono móvil. Después de ganar el proceso, lo guardó en una caja y lo abandonó durante años hasta que no hace mucho, la curiosidad le hizo volver a encenderlo. Para su sorpresa, lo que encontró allí no fue solo una interfaz pasada de moda ni juegos con los que pasaba horas. Cargando el dispositivo reinició su propia vida y de allí comenzó a escribir.
A quien no le ha pasado encontrarse fotos, conversaciones, audios o videos con personas que nos dejaron pronto o decidieron salir de nuestras vidas. Esos viejos teléfonos que guardan una vida intacta donde, irónicamente, todo ha dado un vuelco. Quizás muchas veces preferiríamos quedarnos encerrados en los recuerdos y no apagar nunca la pantalla. Poder revivir ese último cumpleaños constantemente o escuchar una vez más la risa de aquel que ahora lloramos. Aferrarnos de la mano con el que quiso soltarla o cantar las notas que ahora solo nos callan. Poder volver a sentir el abrazo del vacío.
Supongo que una de las consecuencias de crecer es darse cuenta de que nada ni nadie dura para siempre. Por mucho que de vez en cuando al encontrar uno de esos retazos del pasado se nos nublé la vista y acelere el pulso, no se puede dar marcha atrás. Como dice Ed Sheeran, hay cosas que es mejor dejar donde se quedaron. Pero no por eso tenemos que aceptarlo a la primera. Al que esté leyendo esto le digo que te permitas lamentarte, enfadarte y llorar. De nada sirve hacer como que el dolor no existe si al mismo tiempo no para de comernos por dentro.

Como consejo te diré que al escuchar esta canción, pienses en eso, que nunca superaste y te atrevas a soltarlo. Porque aunque hoy no lo consigas, le habrás dado la cara y poco a poco aprenderás a olvidar. Vuelve a encender ese móvil y abre ese álbum. Deja que te consuma cada segundo que te ha hecho como eres y acepta que está bien no estarlo.
Te prometo que algún día ya no dolerá.
DSP