La artista lanzó su quinto álbum tras una semana de expectación, dejando a sus fans con la miel en los labios con adelantos de los temas. Alza el vuelo la última etapa de la era «dragón»
No hay una sola Lola Índigo, y lo ha demostrado en los últimos años, reafirmándolo ahora con su último trabajo, Nave Dragón, que ha estrenado este viernes 28 de marzo. La cantante granadina anunció en junio de 2024 la continuación de su tercer disco, el cual también bautizó la gira de conciertos del último año.
Desde entonces, Lola índigo ha ido dejando regalos en forma de canciones que ahora conforman su quinto álbum de estudio. 1000 cosas con Manuel Turizo, Perreito pa llorar con Paulo Londra o la tan bailada La Reina (junto a su remix con María Becerra y Villano Antillano) fueron solo aperitivos de lo que se venía. Un total de 11 canciones conforman el viaje de la Nave Dragón, que la cantante estrenó en un evento muy especial, retransmitiso en directo vía YouTube para sus fans, rodeada de sus seres queridos.
Aún queda una sorpresa, al igual que hizo con GRX. La novena canción del disco 1111111, sigue sin publicarse, un as que Lola se guardará bajo la manga hasta nuevo aviso.
Sonidos que nos transportan, como ha explicado la propia Lola Índigo, al reggaetón old school. MISSION005 o MI COLETA nos invitan a bailar al estilo de los clásicos de principios de los 2000; mientras Q SOMOS? explora el amor romántico entre dos mujeres, canciones que, en palabras de Índigo, «son muy necesarias». YO TE LLEVO es la que más recuerda a DRAGÓN, una balada que, junto a su videoclip, se convirtió en uno de los adelantos más visto. En él, la artistas se muestra más real que nunca, ella frente a la cámara quitándose la peluca, desmaquillándose con rabia y con lágrimas en los ojos. «Soy la amante, soy la amiga y pa’ mí, mi peor enemiga», canta. También incluye PESADILLAS, una película que, contada con aura de terror, describe la realidad sobre una relación tóxica.
El tema que se ha llevado todo el protagonismo es, sin duda, SIN AUTOTUNE. Con su videoclip incluido, vemos a Lola y sus bailarinas en una sala de ballet, ofreciendo una coreografía impecable mientras la desgarradora letra de Mimi nos acompañan en una travesía de desamor y dolor posterior a una ruptura. Una combinación perfecta para cantar a gritos mientras «se perrea hasta el piso».
Lola Índigo vuelve a romper los estándares, abrazando sus historias y transformándolas en verdaderos hits. Porque, aunque estemos llorando por dentro, por fuera siempre estaremos bailando al ritmo de sus canciones. Y este viaje, sin duda, acaba de empezar.