Lo que empezó como un deseo de dos jóvenes apasionados por el mundo audiovisual se ha transformado en una de las productoras de referencia de la moda y la suntuosidad. Guillermo Martínez y Vicente Silvestre fundaron Royal en 2018 sin capital inicial, apostando por el ingenio y la inventiva. Hoy, con las cunas en Madrid y Barcelona, trabajan con marcas de prestigio internacional y están en pleno crecimiento hacia China, Estados Unidos y otros mercados clave.
En 2018, Guillermo Martínez y Vicente Silvestre determinaron arrojarse a la aventura de concebir su propia productora audiovisual. Sin inversores ni un gran capital básico, pero con un objetivo nítido: transfigurar Royal en un espacio donde el arte y la creatividad fueran los actores principales. Su postura fue clara desde el principio: apostar por el talento emergente e inventar fragmentos visuales que fueran verdaderas obras de arte.
Tras un veloz desarrollo y una facturación de 4,6 millones en 2023, han llevado su productora a mercados internacionales como EE.UU. y Emiratos, preparando su aterrizaje en China. «Es un mercado que exige contenido bien segmentado», expresa Martínez.
Royal también ha apostado por la innovación, incorporando tecnologías como la Inteligencia Artificial en sus desarrollos, pero sin perder el enfoque en la propiedad de su proyecto: el arte y los artistas. «Nuestra industria evoluciona rápido y hay que adaptarse», explica Guillermo. «Por eso, siempre hemos creído en apoyar el talento nativo en nuevas tecnologías, narrativas y formatos»
Además, han creado una marca musical, FAM, dirigida por Pablo Barrionuevo, con la misma teoría de la productora: apoyar a los grandes creadores jóvenes y enlazar la creatividad con la táctica empresarial.
Para lo venidero, Royal tiene una meta fijada: progresar entre un 20 y un 25% anualmente en los próximos tres años y afianzarse como una referencia internacional. «Aprendimos a decir que no, a centrarnos en menos clientes, pero en proyectos de mayor impacto», concluye Vicente Silvestre.
