Vanesa Romero, conocida por sus interpretaciones en televisión, presenta su segundo cortometraje, ‘Sexo a los 70’, donde aborda la sexualidad en la madurez y su nueva novela, ‘A solas conmigo’
Vanesa Romero inció su carrera en el mundo de la moda, siendo elegida Miss Alicante en 1998, permitiéndole participar en el certamente de Miss España. Su salto a la televisión llegó poco después, destacando en papeles tan míticos como Ana en Aquí no hay quien viva (2005-2006) y Raquel Villanueva en La que se avecina (2007-2021).
Sin embargo, su talento no se limita a la actuación. Vanesa ha explorado otras facetas artísticas de su carrera, como la presentación de diversos programas, el teatro y la escritura. En 2016, publicó Reflexiones de una rubia, un libro donde compartió experiencias personales y herramientas para el autoconocimiento. En 2022, dió un paso más en su carrera profesional al adentrarse en el mundo de la producción y el guionismo con su primer cortometraje, Un día de mierda.
Ahora, la actriz se embarca en un nuevo proyecto: su segundo cortometraje, Sexo a los 70, una historia donde aborda los tabúes sobre la sexualidad en la madurez. A través de la comedia, explora la historia de Marga, una viuda que descubrirá las complejidades de las relaciones en la tercera edad junto a Agapito, un hombre amante de la bachata.
Además, presenta su tercera novela A solas conmigo, que tien programado su lanzamiento el próximo 27 de marzo. Sexo a los 70 también marca el inicio de Trébol4 Content, una productora fundada por Romero junto a Paloma Tejero y Raúl Ruano, en colaboración con La Canica Films. Este corto no solo busca entretener, sino abrir un diálogo sobre la sexualidad en todas las etapas de la vida, promoviendo una visión más inclusiva y respetuosa de la diversidad sexual.
Entrevista a Vanesa Romero
Pregunta: Tu último cortometraje, Sexo a los 70, es una producción que quiere romper con los tabúes en torno a las relaciones en las personas de la tercera edad, ¿Qué te inspiró a abordar esta temática?
Respuesta: Cuando hice mi primer corto, obtuve más de 55 selecciones y premios, así que decidí que quería seguir indagando más sobre el mundo de la dirección. El guión del anterior corto también lo escribí yo y pensé: «Bueno, venga vamos a seguir adelante». Estaba un día en mi casa tranquilamente haciendo tormenta de ideas: «¿De qué puedo hablar? ¿De que les puedo hablar al público?». Necesitaba poner un poco de luz y, de repente, esa mañana me llamó mi madre, como todas las mañanas, para saber cómo estaba. Cuando colgué, hubo algo que me hizo pensar: «¿Cómo se relacionarán últimamente mis padres? Ay no, por Dios».
A partir de esta idea, empecé a investigar y me dí cuenta de que era un tema tabú, que había que darle luz y hablar sobre ello. Durante el proceso, me encontré con mucha gente que sentía vergüenza, otras que ya habían renunciado y algunas, que todo lo contrario, lo vivían con normalidad. Pensé que era un buen tema para tratarlo, especialmente desde el punto de vista de la comedia, porque de alguna manera, le quitas dramatismo a ciertas circunstancias. Además, al hablar sobre esto, se abre paso para todos aquellos que, cuando llegan a esas edades, se enfrentan a cambios en sus cuerpos y a una serie de cuestiones que todos vamos a tener que abordar en algún momento. Pero, es algo natural y no pasa nada, no por ello hay que renunciar a tener relaciones sexuales satisfactorias.
P: Has podido hablar con varias personas que te han aportado una visión más profunda sobre esta temática, ¿Cómo ha sido este proceso?
R: Eso es. Nosotros decidimos basarnos en el personaje de Mamen García, interpretado por Marga. Marga es una señora que había perdido a su marido hacía unos años y, tras su fallecimiento, se encontraba en un estado de apatía, sin ganas de vivir. Vivía con su nieta quien, harta de verla así, decide que hay que darle un empujón. La nieta, entonces, se mete en aplicaciones para buscarle un ligue y, de alguna manera, chantajea a su abuela para que acceda a ir.
Lo interesante del personaje de Mamen es cómo, a lo largo del corto, vemos su evolución: comienza de una manera muy determinada, pero luego se transforma en una mujer de 77 años empoderada, tomando las riendas de su vida. Es maravilloso porque esta historia quiere emular a esas historias de personas que en un momento dado, por sus circunstancias, han decidido que su vida no tiene sentido y a partir de ahí solo esperan que pasen los días hasta que llegue el momento de marcharse de aquí. Al final es como decir no pasa nada, existen estos momentos.
Durante las entrevistas que realizamos, también notamos una reflexión interesante: el papel de los hijos o nietos de las personas mayores, eran quienes les presionaban para que salgan, para hacer cosas. Al final nosotros mismos, a lo largo de la vida, nos vamos limitando ya sea por vivencias o creencias, dejamos de vivir y de poder disfrutar de la vida plenamente. Con este corto, de alguna manera, nosotros queríamos simular a este tipo de personas.
Aunque sí que es verdad que nos hemos encontrado también el otro contrapunto: personas mayores que siguen disfrutando de una sexualidad maravillosa, incluso después del fallecimiento de sus parejas, un divorcio o si están solas. Estas personas en un momento dado se juntan y, a partir de ahí, surge el amor y la chispa, teniendo relaciones sexuales mucho más satisfactorias que antes. Nos hemos encontrado en muchas historias.
P: Los personajes del cortometraje rompen con los estereotipos, porque una personas mayor buscando el amor en una app de citas es poco convencional, ¿Por qué decidiste tomar esta vertiente para la historia?
R: Quería que dos mundos tan antagónicos pudieran convivir juntos, porque al final, eso es la vida. Hoy en día, las actualizaciones que tenemos las trae consigo la gente joven, sobre todo con el temas de las redes sociales, ha cambiado nuestra manera de funcionar. Tenía la necesidad de ‘actualizar’ a la abuela, como una especie de adaptación a la vida actual. Quería que ambos mundo, el de las personas mayores y el de los más jóvenes, pudieran convivir y ver cómo podrían hacerlo. Al final, si lo pensamos, es algo que también vemos en nuestros padres. Por ejemplo, mis padres han tenido que adaptarse a las redes sociales: usan WhatsApp, YouTube y sí se han tenido que actualizar porque tienen una edad determinada. Y, aun así, han decidido que se quieren subir a este carro.
Este ‘carro’ existe y lo interesante era descubrir cómo lo llevaba esta señora. A partir de ahí, la historia comenzó a tomar forma. Luego, el personaje de Fernando Colomo, a diferencia de Mamen, tiene una relación muy distinta con las aplicaciones. Él es un asiduo de las citas online, disfruta salir, bailar salsa y tener encuentros. De esta manera, te encuentras como dos mundos dentro de la misma generación. Uno de los personajes está dentro del mundo de las citas, mientras que el otro se inicia en él. Es muy interesante como estas dos realidades convergen.


P: Mencionar que estas situaciones son abordadas desde la comedia, ¿Cómo crees que el humor puede ayudar a suavizar estos tabúes?
R: Yo creo que el humor ayuda a desdramatizar. Cuando hablas con muchas personas sobre ciertos temas, te das cuenta de que ni siquiera se comunican con sus parejas porque les da vergüenza. Hay quienes atraviesan situaciones en las que no pueden mantener cierto tipo de relaciones y no lo expresan por miedo o pudor. Creo que, exponerlo y normalizarlos ayuda a quitarle hierro y a que se vea como algo natural. Me da la sensación que, a través del humor, se genera una sensación de aceptación, como diciendo: «Esto es lo que hay, esto es la vida».
Además, para mí es una máxima en la vida. Obviamente hay determinados momentos que es imposible sacarles el punto cómico, porque ciertas situaciones no lo permiten. Pero la gran mayoría de cuestiones que me suceden intento verlas con una mirada más ligera. No sé si porque llevo tantos años dedicada a la comedia o porque he convivido con ella tanto tiempo, que siempre intento buscar ese punto cómico a situaciones rocambolescas. Al final, hacerlo así ayuda a quitarle peso, aunque no la importancia. Porque es un tema importante, claro. ¿A quién no le gusta disfrutar del sexo? Pero bueno, vamos a quitarle ese peso porque al final nos tenemos que adaptar, no pasa absolutamente nada.
Llega una determinada edad y nuestro cuerpo cambia, deberíamos tomarlo como algo natural y normal. Creo que es importante abrir paso a las generaciones venideras, como para quienes ya están viviendo esa etapa y sienten miedo a darse esa oportunidad. Aún hay cierto temor al qué dirán, a pensar que si alguien de cierta edad tiene una cita, se le juzgará por ello. Hay una frase muy presente de: «Van a pensar que soy una fresca», pero es una mentalidad de antaño y no se corresponde con la realidad. Quizá es un pensamiento que se nos ha metido en la cabeza y eso hay que romperlo. Al final, cada uno es dueño de su vida y hace lo que quiere.
Parece un topicazo, pero estar aquí, vivir, es el mayor regalo. Es tan milagroso que no debemos de renunciar a la posibilidad de intentar ser nuestra mejor versión en cada momento.
P: Como directora tienes muy claro el concepto que quieres transmitir pero, ¿Cómo ha sido para los actores abordar esta temática? ¿Cuál ha sido tu percepción?
R: Como has dicho, lo tenía muy claro. Creo que cuando una persona tiene las cosas tan claras, facilita mucho las cosas, tanto para el equipo artístico como para el equipo técnico. Desde el momento que escribí el texto, ya tenía claro cómo iban a ser los personajes y quién quería que los interpretase. Al transmitirles mis notas y mi visión, se creó un proceso de trabajo en equipo muy fluido, tanto artístico como técnico.
He tenido mucha suerte porque cuando el reparto leyó el guión, enseguida apostaron por este proyecto. Fue una decisión muy rápida y decidieron ponerse bajo mi batuta sin dudarlo. Eso supone también una responsabilidad para mí, pero como lo tenía tan claro, pues ha sido un camino muy natural. Durante este proceso hemos transitado conjuntamente y hemos hecho que todo el trabajo brillase mucho más.
Con el equipo técnico ha ocurrido igual. Sabía como quería los planos, la iluminación, la respiración de cada escena. Lo tenía todo muy definido y eso nos ayudó a que el rodaje fluyera de manera orgánica y eficaz.
Y luego está Mamen, que ha sido increíble porque su personaje, en un momento dado, aparece en lencería. Conseguir que se empodere de esa manera sin importarle, me parece muy generoso por parte de ella. Al final con su interpretación estamos luchando contra una situación que existe y ella se pone a favor de poder ayudar de alguna manera a través de este personaje. Ella dice que se ha tirado a la piscina y cuando se ve el corto se entiende, ha sido muy valiente con este papel.

P: Después del estreno del cortometraje, ¿Qué feedback has recibido por parte del público?
R: De momento, el cortometraje está en plena fase de festivales, comenzando su recorrido y su viaje. Hemos sido seleccionados en el Festival de Medina del Campo, que es uno de los más importantes, especialmente por su relevancia en el camino hacia los Goya. Entonces, estar seleccionada en Medina del Campo y entrar por la puerta grande ha sido muy bonito para todo el equipo, nos ha dado mucha alegría.
Hasta ahora, el público que ha podido verlo ha sido nuestro círculo cercano: amigos, conocidas y personas afines al proyecto. Las sensaciones han sido muy buenas y estamos felices de ver qué funciona tan bien.
El viernes nos vamos a Medina del Campo para realizar nuestro primer pase de público, completamente ajeno al proyecto. Voy a ir allí a presentarlo, y tengo muchas ganas de ver cómo se vive y cuáles han sido las sensaciones. Entonces, como acabamos de empezar, no sabemos muy bien cómo va a ser su acogida.
P: ¿Cómo te sientes frente a este primer pase al público en Medina del Campo?
R: Me hace mucha ilusión, porque al final este cortometraje es como nuestro bebé, y ahora le toca caminar. Es el momento de ver cómo funciona y qué se lleva la gente cuando lo vea.
Es una mezcla de ilusión con nervios porque, al final, quieres que las cosas vayan muy bien por todo el trabajo de todas las personas que hay detrás, así como la apuesta personal y profesional que hemos realizado. Deseamos que, de alguna manera, este corto sirva para abrir una ventana a esta realidad y pueda ser terapéutico o sanador. De alguna manera, intentamos normalizar estos tabúes y romper barreras a través de este corto.
P: Es tu segundo cortometraje, ¿Cómo decidiste introducirte en la dirección y producción de tus propios proyectos?
R: La dirección me picó el gusanillo hace un par de años con Un día de mierda, y desde entonces, tenía ganas de probar este camino. Después de tantos años dedicándome al mundo de la interpretación, siempre delante de la cámara, tenía muchísima curiosidad por saber qué pasa detrás. Así que decidí apostar por ello y la primera experiencia la verdad que nos fue tan bien que me animó a seguir.
Este nuevo cortometraje ha sido especial por muchas razones. No solo tenía ganas de contar esta historia, sino que coincidió con nuestra siguiente apuesta: la apertura de nuestra productora, Trebol4 Content. Siempre hemos creído que hay muchísimo talento y tantos proyectos interesantes, así que nuestra idea es apostar no solo por desarrollar los nuestros, sino también poder recibir e impulsar otros proyectos.
Que Sexo a los 70 fuera el primer proyecto de nuestra productora ha significado mucho porque al final es algo muy personal. Es nuestro primer bebecito, un proyecto en el que los tres hemos creído mucho y estamos encantados.
P: Habéis dado un paso más en el terreno de la producción con la creación de Trebol4 Content ¿Qué historias queréis contar a través de esta productora?
R: Yo creo que esperamos que las historias sean interesantes, proyectos entretenidos, que conecten de alguna manera con la gente y que aporten algo interesante. No nos cerramos a ningún formato: series, cine, documentales… Lo que haga falta, siempre que la historia nos haga sentir que vale la pena apostar por ella.
Cuando te llega un proyecto al final sabes si tiene algo para saber si debes creer en él o no. En ese sentido, esperamos ser una productora que sepamos hacer bien las cosas y de verdad.
P: Estás muy conectada a tu lado artístico, eres actriz, productora, directora y escritora, ¿Consideras que de alguna manera la escritura te aporta ciertas vivencias para continuar produciendo, o viceversa?
R: La escritura es algo que he hecho desde pequeñita. Escribía mis propios cuentos, me encantaba, y es algo que forma parte de mi vida. Yo escribo todos los días. Ahora, con la publicación de mi tercera novela, A solas conmigo, ha sido un reto personal y profesional. Ha sido algo muy terapéutico también.
Para mí, todo está conectado. Escribo, pero también puedo desarrollar guiones para cine o cortos. A partir de ahí, nacen personajes que luego cobran vida y puedo evolucionar en distintos formatos. Y ahora, con nuestra productora, también tenemos la posibilidad de dar cabida a estos proyectos. Es como si todas las piezas de puzle encajaran, formando un engranaje que se van juntando y va cobrando sentido. Es muy interesante.
P: ¿Cómo es compaginar todas estas experiencias?
R: El final del año pasado fue muy intenso para mí. En octubre me encontraba en plena escritura con mi novela, con la entrega final fijada para diciembre y, al mismo tiempo, estaba inmersa en la preproducción y la grabación de mi corto.
Pero es cierto que yo me organizo muy bien, soy muy estructurada. No sé si esto viene de mi relación con el deporte, pero necesito tener una estructura muy clara. Cuando digo que voy a hacer algo, lo cumplo. Yo creo que al final por eso puedo encajar todo porque aprovecho muy bien el tiempo, no me despisto en exceso y hago las cosas sin desviarme. Me estructuro muy bien, y no empiezo a demorarlo diciendo: «Bueno luego me pongo».
P: Además del cortometraje y tu nueva novela, ¿Tienes algún proyecto nuevo a la vista?
R: Ahora mismo estamos inmersos en la promoción de mi libro, que sale el próximo 27 de marzo. Además, tengo algunos proyectos muy interesantes sobre la mesa, que cuando llegue el momento, podré compartir.
P: Sobre A solas conmigo, tu nueva novela, ¿Que nos puedes adelantar?
R: Mi nuevo libro, A solas conmigo, es una obra que presenta tanto la cara A como la cara B de las situaciones, porque todo depende del punto de vista desde el que miremos. La historia comienza con el fallecimiento del director de una prestigiosa revista, quien deja a su hijo una carta donde le confiesa que la revista no va tan bien y que, al parecer, hay secretos ocultos, traiciones y problemas financieros. El hijo en ese momento vivía una vida de lujos sin preocupaciones. El libro te enseña también que todo puede cambiar de la noche a la mañana, que en un abrir y cerrar los ojos tu vida pasa a ser de otra manera.
La historia explora cómo el protagonista va a tener que decidir entre el legado familiar y el amor, presentado desde dos voces: una masculina y una femenina. ELlibro aborda esos secretos ocultos, esas ambiciones y el poder, ofreciendo una mezcla de ingredientes que la hace bastante interesante.
El título, A solas conmigo, hace mención a la única parte de la revista que engancha al espectador. Un blog de la protagonista femenina, Cata, con el mismo nombre donde habla de las emociones como la frustración, el miedo o el amor. Me gusta mucho tocar este tipo de emociones porque creo que, de alguna manera, ayuda al lector a identificarse y explorar nuevas perspectivas, navegando hacia otros mundos a través de las emociones que todos compartimos.

P: Con una carrera tan extensa, donde has abarcado el deporte, la actuación, la dirección, la producción y la escritura, ¿Crees qué te queda algún sueño por cumplir?
R: Me quedan muchos sueños por cumplir dentro de mi ámbito profesional. Creo que, a veces, uno puede marcar sus propias metas diarias e ilusiones, pero para mí es importante levantarme cada mañana con la ilusión de lo que puedo hacer ese día. Hablo desde una perspectiva profesional, claro, aunque a nivel personales, lo que más me entusiasma a veces es simplemente disfrutar de un atardecer, soy bastante sencilla en ese sentido.
En lo profesional, me gustaría seguir contando historias, dirigir una película y también me apetece encarnar personajes femeninos maravillosos, de esos que te desafían tanto personal como profesionalmente. Me gustaría meterme en la piel de alguna de esas mujeres o personajes que realmente me zaradeen, que me puedas decir: «Guau, como mola este viaje que me acabo de pegar con este personaje».
