Un solitario tanto del delantero brasileño permitió al conjunto blanco superar por 0 goles a 1 a una combativa Real Sociedad que, pese a generar peligro a lo largo del choque, no fue capaz de imponerse en las áreas. La mala noticia para Carlo Ancelotti vino en forma de lesión, Dani Ceballos se perderá los dos próximos meses de competición a causa de una lesión en el músculo semimembranoso de su pierna izquierda, con afectación al tendón, tras un choque fortuito con Takefusa Kubo
El Real Madrid llegaba al primer envite de las semifinales de la Copa del Rey ante la Real Sociedad ciertamente mermado. A las bajas ya conocidas, y de larga duración, de Daniel Carvajal y Éder Militão, se sumaban las de Jesús Vallejo, un Kylian Mbappé afectado por una operación bucal y un Federico Valverde que busca llegar a la ida de los octavos de final de la UEFA Champions League. Aún así, Carlo Ancelotti tomó la decisión de hacer rotaciones en su 11 inicial, cediendo el testigo a los ‘chavalitos’: Endrick y Arda Güler, los cuales dieron un rendimiento dispar.
Mientras que el brasileño anotó el único tanto del encuentro, y a poco estuvo de llevarse un doblete sino hubiera sido por el travesaño, el turco, pese a no cuajar un mal partido, pasó de puntillas por el césped del Real Arena, sin apenas dejar acciones destacadas. Ambos no eran titulares desde el 5 de febrero, cuando el conjunto merengue se enfrentó al Leganés en los cuartos de final de esta misma competición, partido en el que Endrick anotó uno de los cuatro goles que lleva en la Copa del Rey.
Hablando del partido en sí, la Real Sociedad salió a morder al Real Madrid, en un inicio de partido marcado por la presión alta de los de Imanol Alguacil y las dudas en salida de balón de los de Carlo Ancelotti. No obstante, con el paso de los minutos, el conjunto blanco se fue imponiendo en el campo, haciéndose con el control del balón y circulando mejor la pelota. De esta forma, en el minuto 19 del choque, y tras un gran pase en profundidad de Jude Bellingham, Endrick puso el 0-1 en el marcador, tras un buen control y una mejor definición: fuerte, raso y con el exterior para batir a Álex Remiro.
Tras el tanto blanco, el Madrid fue capaz de dominar más el choque, teniendo varias ocasiones con las que doblar su ventaja, pero que no fue capaz de convertir. De igual forma, la Real Sociedad tuvo el suficiente ‘punch’ con el que generar peligro en el área comandada por Andriy Lunin, quien dio un gran nivel en portería, frenando las llegadas del conjunto Txuri-urdin con varias paradas de mérito, que evitaron el empate blanquiazul antes del descanso.
Una segunda mitad marcada por la lesión de Ceballos
Los primeros minutos del segundo tiempo fueron los de mejor juego por parte del Real Madrid. Los de Carlo Ancelotti dispusieron de varias ocasiones muy claras para ampliar su ventaja y dejar la eliminatoria al borde del KO para la Real Sociedad, pero Bellingham, Vinícius o Endrick, quien se topó con el larguero, no fueron capaces de transformarlas en gol, obligando al conjunto merengue a sufrir en los últimos compases del encuentro.
En el cuarto de hora final, los chicos de Imanol Alguacil fueron al ataque, tratando de empatar el partido y tener más posibilidades para el partido de vuelta. Oskarsson, Barrenetxea, Kubo, Oyarzabal…, todos ellos lo intentaron, pero se trató de una cuestión más de voluntad que de calidad, ya que la ocasión más clara fue para Jude Bellingham, quien, con un tiro raso desviado por Zubeldia, estuvo a punto de poner el 0-2 en el luminoso.
El final del partido dejó un sabor agridulce para el Real Madrid, y es que, cuando el partido estaba por finalizar, un choque entre Dani Ceballos y Take Kubo hizo saltar las alarmas en la parroquia blanca. Lo que parecía ser un lance del juego, ha terminado convirtiéndose en una seria avería para Carlo Ancelotti, quien no podrá contar con el utrerano para los dos próximos meses de competición, en los que se perderá los octavos de final de la Champions League ante el Atleti, y unos futuribles cuartos en caso de superar a los chicos del ‘Cholo’ Simeone.