A Gila le pilló la guerra cuando peor le venía, pero el director muestra con esta película que la guerra pilla a todo el mundo cuando peor le viene y que no tiene mucho sentido nada de lo que ahí ocurre

El año pasado salió Saben aquell, una película sobre el cómico Eugenio dirigida por David Trueba. Este año llega la película sobre la vida de Gila, dirigida por Alexis Morante, un director que tiene en su trayectoria varias películas documentales sobre músicos españoles. En esta ocasión se lanza a adaptar la vida del gran cómico del teléfono. Una historia sobre un cómico rodeado de la peor de las tragedias: la guerra.

La historia que nos cuenta la película es la de un joven Miguel Gila, al que le llega la guerra cuando peor le venía, cuando tenía veinte años y una juventud esplendorosa por delante. La película relata las aventuras y desgracias de este joven en la guerra, en el bando republicano.

Se trata de una película antibelicista en la que la idea del sinsentido de la guerra recorre toda la historia. Mezclada con algunos chistes del propio Gila y contada con cierto optimismo (al que aboga el propio personaje en voz en off, sobre cómo abordar la guerra con humor), le siguen unos hechos horrorosos sobre momentos terriblemente tristes y de soledad por los que tiene que pasar el cómico.

En varios momentos, desde el personaje de Gila, la película muestra sus opiniones sobre la guerra. Una guerra en la que ni siquiera sabes quién es el enemigo. Uno de los mejores puntos de la película es cómo mezclan esta tragedia con los chistes y, a la vez, momentos emocionantes y sensibles, como ese pequeño leitmotiv visual del teléfono (el famoso teléfono de Miguel Gila).

Se nota en ocasiones que se trata de una película pequeña, hecha con poco presupuesto que, sin embargo, sin la necesidad de grandes escenarios o muchas localizaciones, consigue transmitir lo mismo, a través de pequeños momentos de la historia, los actores y la dirección.

De esta manera, lo mejor de la película tiene nombre y apellido: Oscar Lasarte. La elección de este actor para interpretar a Gila es increíble. Una persona que no solo se parece, imita o gesticula como el cómico, sino que también logra dotar al personaje de una interpretación sublime, triste y dolorosa, con ese lado cómico. Acompañado de otros actores y actrices como Carlos Cuevas (El 47, Merlí…), Natalia de Molina, Salva Reina (El 47) o Adelfa Calvo (como la abuela de Gila).

Es Adelfa Clavo, junto a su personaje, otra actriz que llena la pantalla cuando acompaña a Lasarte en sus escenas y es capaz de transmitir esa idea del sinsentido de la guerra con sus diálogos, sus pequeños gestos y el amor hacia su nieto.

Es una película que, dentro de su simpleza, tiene muchas ideas originales y que va aportando capas a la historia, haciendo que se convierta en una pequeña y sencilla joya que es más de lo que parece en un primer momento. Con momentos como el del teléfono, la relación del personaje de Gila con su amigo, los momentos de las tiras cómicas y las pequeñas secuencias entre los actores, todo hace que se convierta en una historia graciosa y profundamente dolorosa y triste.

Creo que lo más importante y lo que más gana esta película es que es una historia que está hecha con todo el cariño y respeto hacia la persona de la que se habla. Se hace un precioso homenaje a su vida y nos cuenta una historia trágica con esos toques de humor a lo Gila. Es sencilla y no creo que deje indiferente a nadie. Es una película hecha para ser disfrutada, pasar un buen rato y dejarse sorprender por una película que parecía menos de lo que es.

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