Han pasado tres décadas desde que viera la luz la serie de libros protagonizada por el alocado Manolito García Moreno. Las divertidas historias de Elvira Lindo marcaron a casi dos décadas de lectores españoles, niños y jóvenes, que han tenido la oportunidad de pasar horas de diversión con el célebre personaje.

Es uno de los nombres más reconocidos en la literatura infantil española. Junto a Gloria Fuertes, Ana María Matute o Elena Fortín, Elvira Lindo es una de las principales novelistas y creadoras de historias para jóvenes lectores. La periodista y escritora gaditana saltaba un 19 de noviembre de 1994 al cuadro literario con la creación de ‘Manolito Gafotas’, tras un par de años en los que comenzaba a tallar su labor como redactora de artículos en El País. Su estilo, caracterizado por enormes dosis de humor y una crítica social mordaz con un estilo casi inocentón pero calculado, consolidó su lugar como una de las grandes narradoras de historias para jóvenes y adultos.

El nacimiento de Manolito

Decir que Manolito Gafotas nació en 1994 no sería del todo acertado. Si bien las novelas de la gaditana le dieron el protagonismo y la frescura que merecía, Manolito Gafotas ya existía como un nombre radiofónico de Cadena SER, interpretado en ‘A vivir que son dos días’ por la propia Elvira Lindo. Desde 1988, el joven desplegaba cada domingo una divertida cantidad de situaciones sobre su familia o la gente de su barrio con una visión irónica y «ácida». Una imagen de un Manolito mordaz y agudo (en su inocencia), que perviviría después sobre el papel.

El 19 de noviembre de 1994, la periodista publicaba el primer libro protagonizado por el personaje. Manolito Gafotas es uno de los nombres más escuchados cuando se hace mención a ese panteón de iconos de las historias juveniles en nuestro país, al más puro estilo de Roahl Dahl (Matilda o Charlie y la Fábrica de Chocolate), y con esa esencia marca España que guardaban los tebeos de Francisco Ibañez, y ya, retrocediendo más en el tiempo, José Escobar. Las historias del joven Manolo García Moreno se extenderían a lo largo de ocho libros, repletos de una visión inocente, juguetona, irónica y también traviesa del mundo desde los ojos de un niño que puede permitirse ser niño, pero que también va creciendo con su audiencia.

Sus historias guardan mucha de esa magia que encierran todos los libros para niños, y es que, cuando el adulto vuelve sobre ellas, se encuentra con una visión que se expande y que se transforma a medida que crece, volviendo trascendente lo que en su día fue simple diversión. A lo largo de ocho libros, ricamente ilustrados por el dibujante Emilio Urberriaga, Manolito Gafotas fue lanzándose a un viaje de descubrimiento del mundo de los jóvenes y adultos por igual.

«Me llamo Manolito García Moreno», así comienza la historia del joven de un barrio de Madrid al que todos conocen como el «Gafotas». Las primeras páginas se centran en presentarnos a toda una plantilla de divertidos personajes que irán acompañando a Manolito en su descubrimiento del mundo, y su constante mofa a las preocupaciones de los adultos.

Su mejor amigo es ‘Orejones López’, un chico algo amedrentado, con el que riñe con la misma frecuencia con la que lo convierte en su cómplice de correrías, y que a veces se tornará en una influencia un tanto ambigua en la vida del joven. El abuelo de Manolito, Nicolás, venido del pueblo, es un hombre como pocos, y una figura referente del protagonista: convertido siempre en el endulce de su vida, encubriéndole las travesuras, defendiéndole de su madre, o simplemente participando encubiertamente en cualquier tropelía. Y sumado a este cóctel, otros personajes como Emilio, ‘El Imbécil’, el hermano pequeño de Manolito, tan insufrible como adorable, dispuesto a cargar sobre los hombros del joven protagonista cualquier inocente fechoría, o el inolvidable Yihad, el más creído del barrio, que siempre acaba emprendiéndola con el pobre Manolito, aunque normalmente fracase estrepitosamente, o su amiga Susana (a quien Manolito llama ‘Bragas Sucias’), una joven aguerrida y rebelde que se divertirá jugando con los chicos.

Con este plantel de personajes, Elvira Lindo elabora una larga tira de páginas y páginas repletas de dibujos en las que descubrimos cómo Manolito va aprendiendo de su experiencia, y del hecho de ser consciente de que es el protagonista de una novela, como confiesa el personaje en Yo y el Imbécil. Los títulos de cada uno de los capítulos que vertebran estas tiernas y cómicas historias, a lo largo de todos los libros de la serie, entre los que se incluyen perlas como «El día que yo falté», «Los de mi barrio se quejan», «Vaya diagnóstico más idiota», «La Luisa tiene mucho morro», entre otros, son una muestra más de que, para Manolito García, el mundo es una fantástica y compleja construcción de cosas que uno no entiende, pero que trata de responder con la visión de una persona de su edad. Un niño muy inocente capaz de desestimar con su ignorancia cándida del mundo cualquier problema de «mayores», pero que le da una importancia singular a la caída de un vaso, pisar un charco, a quedarse solo en casa, o simplemente, a su aburrimiento, convertido en el canal de muchas de sus hazañas infantiles.

Manolito Gafotas va madurando su entendimiento del mundo, aunque conserva siempre esa presencia cómica y fresca, dispuesta a sacar siempre una sonrisa al lector. La narrativa se despliega en varios libros: tras la primera entrega, y dado el éxito y la recepción del público, Elvira Lindo elaboró una segunda historia, titulada Pobre Manolito (1995), que desarrolla una versión más divertida y charlatana del joven de Carabanchel Alto, que acaba transformándose en el reflejo de la incomprensión de un niño en un mundo formado por adultos que solo se escuchan a sí mismos «¿Es que nunca va a callarse este niño?». Ese mismo año se publica ¡Cómo molo!, historia en la que Manolito disfrutará de aventuras infinitas sin salir de su barrio, mientras va descubriendo que la envidia a las «vacaciones de ensueño» de sus compañeros de la escuela no es más que mero aprecio a la apariencia.

En 1997, Manolito Gafotas reaparece tras dos años de inactividad, en Los trapos sucios. En esta entrega, Elvira Lindo nos muestra un protagonista, aunque igual de cándido, arrastrado por el inevitable fluir del crecimiento, y acaba enamorándose de Melody Martínez, su nueva compañera de clase. Este primer romance para nuestro joven de Carabanchel alto vendrá acompañado de nuevas anécdotas divertidas y disfraces por todas partes: Emilio ‘El Imbécil’ se pierde por las calles del barrio en una alocada aventura.

Manolito on the road (1998), es la próxima entrega, y sacará al cándido protagonista de Carabanchel Alto para recorrer «el mundo» (aunque solo acaben siguiendo la ruta de trabajo de su padre) en un camión. Le sigue Yo y el imbécil (1999), una novela de las más memorables de la serie en la que Manolito profundizará en el enorme amor-odio que tiene por su hermano pequeño, siempre dispuesto a cualquier tierna maldad, pero también, en cierto aspecto, cariñoso como él sólo, y es que Emilio adora al personaje principal y lo ve como a un héroe. Manolito tiene un secreto (2002), cierra el círculo de las historias con una divertida reflexión sobre si realmente no merecería la pena cambiarse el puesto con su hermano, y llevarse el «reinado» absoluto del juguetón ‘Imbécil’.

Diez años después del final oficial de la serie, Elvira Lindo sorprendía con la reaparición de Manolito, aunque ahora, según revela el título, ya no desea que se le llame así. Mejor Manolo, con las ilustraciones de Emilio Urberriaga. Manolito ha crecido, es un adolescente, y ahora tiene una hermanita, «La Chirli», que ha quitado al ‘Imbécil’ su trono como el más querido de la familia. Con esta última aventura, los lectores recuperan a Manolito, que nos demuestra que, aunque el tiempo haya pasado, la esencia y el talento de una autora como Elvira Lindo puede continuar candente, o incluso mejorar y enriquecerse con el paso del tiempo.

Manolito Gafotas salta a la pantalla

Manolito Gafotas cobró vida por primera vez en la divertida y refrescante producción para la gran pantalla, dirigida por Miguel Albadalejo, que se estrenó en 1999. Basada en el argumento de la novela Cómo molo, el joven David Sánchez del Rey daría vida al protagonista. Contaría además con la participación de la actriz Gloria Muñoz en el papel de la ‘Sita’ Asunción, la profesora de Manolito, Adriana Ozores como Catalina Moreno, la madre del joven, y de la propia Elvira Lindo en el papel de Cardona, un curioso cameo de reparto en el que la creadora de la historia original se cuela en su propia trama.

En 2001, una nueva producción cinematográfica trae de vuelta a Manolito Gafotas: Manolito Gafotas en ¡Mola ser jefe!, dirigida por Javier Potau. En esta nueva historia, Manolito, a quien de vida Doro Berenguer, vivirá una aventura navideña en la que los espectadores conocerán a Nicolás, el tío de Oslo del protagonista de Carabanchel Alto.

En 2004, la historia volvía a la pantalla, esta vez a los televisores de los hogares españoles, en una serie dirigida por Antonio Mercero, Luis Oliveros y Antonio Cuadri para Antena 3 bajo el guion de Ángeles González-Sinde y Eduardo Ladrón de Guevara, la creación de Elvira Lindo. A lo largo de una única temporada, de 13 capítulos, se narran en formato audiovisual las hazañas, aventuras y desventuras del protagonista, interpretado esta vez por Christopher Torres. La serie recupera además a la conocida actriz española Adriana Ozores, de nuevo en el papel de Catalina Moreno, y presenta al público una mayor cantidad de situaciones divertidas que le ocurren a Manolito y su pandilla del célebre barrio madrileño.

Además, Elvira Lindo anunció en 2020 su intención de preparar una nueva serie de Manolito Gafotas en colaboración con Exile Content Studio, aunque el proyecto no se ha materializado aún.

Manolito vuelve a las ondas

Aprovechando el 30º Aniversario del nacimiento de Manolito Gafotas (al menos, de su nacimiento literario), Elvira Lindo traerá de vuelta esta navidad al joven de Carabanchel Alto en el cuento típico de Cadena SER por estas festividades. Este anuncio coincide con el centenario de Cadena Ser, que tuvo lugar el 25 de septiembre de 2024 y que se celebrará con el retorno en unas fechas tan mágica de un protagonista tan querido por generaciones.

El 25 de diciembre, a las 12 de la mañana, Manolito Gafotas volverá a sonar en la radio de los españoles para conmemorar dos fechas tan importantes para el mundo de la radio ibérica, y para el legado literario de una escritora, locutora y periodista de talento indiscutible. Y lo hará de nuevo bajo la forma de un niño entre los 10 y los 12 años, congelado en el tiempo, y en una época en la que no habrá redes sociales ni TikTok, casi como si nos transportásemos de vuelta a ese Carabanchel Alto de 1994.

Por Daniel Caballero de Paz

Cuando me regalaron mi primera libreta, no pude evitar llenarla de garabatos. Ahora hago lo mismo con los procesadores de texto, que ocupan menos espacio y no gastan papel. Si el día tuviese más de veinticuatro horas, seguramente ya habría visto todas las películas rodadas y por rodar y leído todos los libros escritos y por escribir. Ya ven, la gracia del tiempo. Que le toca a uno elegir qué es lo que va a hacer después.

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