Hoy nos acompaña Rafa Alberola, una de esas voces frescas en el cine. Con su estilo único y una manera muy personal de ver la vida, Rafa ha traído a la pantalla historias que mezclan la crítica social con lo fantástico, invitándonos a reflexionar sin dejar de disfrutar.

Es un director que no teme a los contrastes y, en su última película, explora los límites de lo real y lo irreal a través de vampiros que revelan verdades incómodas sobre nuestra sociedad. En esta entrevista exclusiva para nuestra revista digital, descubrimos más sobre su visión, su proceso creativo y un poco quién es este cineasta fuera del set.

Pregunta: ¿Cómo es Rafa Alberola como persona y cómo es Rafa Alberola como profesional?

Rafa: Qué pregunta más a traición. Creo que son parecidos. Rafa Alberola como persona y como profesional, de hecho, hay días que no distingo cuando estoy trabajando y cuando no. Intento ser una persona conciliadora. Soy tranquilo, pero a la vez soy impaciente; es una mezcla de las dos cosas. También soy muy caótico y, a la vez, necesito orden en las cosas. Es contradictorio, pero como creador soy un gran procrastinador, y eso lo llevo a todos los aspectos de mi vida. En el fondo, la procrastinación es un trabajo en segundo plano; mientras parece que estoy perdiendo el tiempo, en realidad, algo está siempre en marcha. Pero, eso sí, a la hora de trabajar me gusta mucho el orden.

P: En la noche caminamos solos aborda temas desde lo fantástico. ¿De dónde surge la idea de mezclar crítica social con vampiros?

R: Creo que el género fantástico es un gran lienzo para construir historias de todo tipo, y en los últimos años hemos visto cómo se utiliza para hablar de otros temas. A mí había cuestiones políticas que me preocupaban, pero no quería hacer una película de corte social, sino política de una manera menos directa. Encontré en este contexto un lugar donde hablar de temas que me importan, y los vampiros me han obsesionado desde adolescente, así que mezclar ambas cosas tenía sentido para mí.

P: ¿No te daba un poco de miedo mezclar vampiros y crítica social? Es un tema algo quemado.

R: En absoluto. Llevamos viendo películas de vampiros desde hace 100 años, y existen novelas de vampiros desde mucho antes. Es una figura que fascina porque permite añadir muchas capas. Hemos visto películas recientes sobre vampiros que son fantásticas. Si me preocupara lo que la gente piense sobre esa mezcla, no haría cine. Me interesa que la gente lo disfrute, pero no puedo detenerme a pensar en si algo que hago puede enfadar a alguien, porque, si me preocupara, no haría nada.

P: ¿Cómo logras equilibrar lo fantástico y lo social en tus películas?

R: La película tiene una transición: comienza de una manera más naturalista y observacional, con exteriores y luz natural, pero poco a poco, a medida que la presencia del vampiro se introduce, la atmósfera se va enrareciendo y nos adentramos en el género. Aun así, no es una película de terror en el sentido estricto; no hay sustos, y tiene mucho sentido del humor. Es una película que juega consigo misma, y espero que la gente también se divierta viéndola.

P: Hay una escena donde una chica le dice al protagonista: “¿Estás harto de que la gente no te mire a los ojos?”, ¿Querías reflejar la desconexión social en la que vivimos?

R: Totalmente. En este caso tiene que ver con cómo nos relacionamos con personas que consideramos en una posición «inferior». Al protagonista, que es un repartidor, suelen mirarlo por encima del hombro, y esa frase también alude a la desconexión general. Nos cuesta mirar a los ojos, sonreír; estamos cada vez más encerrados en nosotros mismos y en nuestros teléfonos. Nos estamos aislando, o nos están aislando, a veces no tengo claro dónde está la frontera.

P: ¿Por qué la película ocurre en la noche y, sin embargo, el sueño del protagonista es estar en una playa durante el día?

R: La película comienza al atardecer y se adentra en la noche conforme las cosas se tornan en contra del protagonista, hasta la aparición de un vampiro, que representa la soledad. El encuentro entre el vampiro y el rider muestra una conexión significativa entre dos seres solitarios. La escena nocturna en el bosque se filmó en “noche americana” (rodada de día) para crear una atmósfera extraña. Finalmente, la película termina de día, en una playa, simbolizando la liberación de los personajes.

P: En los cortometrajes, ¿cómo gestionas el contenido y la duración, considerando que es más corto que un largometraje?

R: Para mí, la diferencia principal es la duración, ya que considero que todos son películas. Al escribir un corto, tengo claro cuánto debe durar, y luego hago ajustes para darle el sentido natural. Es un arte saber contar una historia de forma concisa sin que resulte artificial, dejando lugar a elementos poéticos y narrativos.

P: ¿La ironía y el humor son importantes para ti en tu trabajo?

R: Sí, son imprescindibles en mi vida. Aunque soy una persona seria, la ironía surge naturalmente cuando escribo.

P: Has trabajado en proyectos como Septiembre, que mezcla temas sociales y un toque de ficción. ¿Dirías que ese es tu estilo?

R: Mis cortos anteriores, Septiembre y Arenal, y ahora En la noche caminamos solos, tienen en común personajes que se sienten fuera de lugar y desean otra realidad. Esto es algo que también siento yo. Mis primeros trabajos combinaban documental y ficción, mostrando esta incomodidad desde distintas etapas de la vida.

P: ¿Qué aporta el elemento fantástico a En la noche caminamos solos en comparación con tus cortometrajes anteriores?

R: Es un reto para explorar nuevas formas en mi cine, avanzando un paso más allá formalmente. La producción fue mayor, trabajando con un equipo más grande, y rodé por primera vez en 16 mm, un proceso más caro y desafiante. Quería ir más allá tanto narrativamente como en el uso de otros géneros y soportes.

P: Si En la noche que caminamos solos fuera un largometraje, ¿qué explorarías más?

R: Definitivamente al personaje del vampiro, un ser enigmático que aparece y desaparece y que deja muchas preguntas abiertas.

P: ¿Crees que el género fantástico en España está suficientemente valorado?

R: El género fantástico en España no es tan común, aunque tiene mucho público. Sin embargo, hay más cine de terror o ciencia ficción extranjero que triunfa aquí. Creo que está ganando aceptación, como muestran premios recientes a películas de género en festivales como Cannes.

P: ¿Cuáles son tus referentes en el cine fantástico?

R: No tengo referentes directos del género, pero me marcó Una chica camina sola de noche, de Ana Lily Amirpour, por su mezcla de géneros. También me inspiran películas de Jarmusch y directores como Ian González, que ha explorado el giallo.

P: ¿Te gustaría seguir explorando este tipo de proyectos?

R: Sí, definitivamente. Me encanta explorar y expandir mi propia cinematografía, viendo a dónde me lleva cada nueva película.

P: ¿Hubo alguna escena que costara más realizar en En la noche que caminamos solos?

R: Fue un rodaje controlado, pero porque tuvimos problemas externos, como el choque de un camión que nos afectó económicamente. La escena más complicada fue una en un puente de Madrid, de noche, bajo una tormenta fuerte, justo antes de una alerta por DANA.

P: Como cineasta independiente en España, ¿qué dificultades identificas?

R: El principal reto es la financiación, que suele ser limitada, especialmente para largometrajes. En el caso de cortometrajes, todavía falta mucho para profesionalizarse. Creo que debemos apostar más por la coproducción internacional para abrir nuevas posibilidades y públicos. También estamos viendo una ola de cineastas que son valorados fuera de España, como Albert Serra.

P: ¿Crees que el arte debe abordar temas sociales?

R: Sí, el arte es un reflejo de su tiempo y debería adelantarse a el. Toda expresión artística es política, incluso si no es explícitamente política.

P: Si tuvieras que resumir en un frase ‘En la noche caminamos solos’, para que todos se animen a verlo, ¿Cuál sería?

R: En la noche caminamos solos es un cortometraje de vampiros que habla de la precariedad laboral, y una sociedad que vive en crisis.

P: Para finalizar, ¿qué consejo le darías a esas personas que están empezando en el mundo del cine?

R: Yo les diría que en la medida de los posible no tiren la toalla. Y si estáis empezando a hacer cortometrajes, hacedlo con lo que tengáis y nunca dejéis de hacer proyectos. Porque muchas veces la vida te puede llevar a dejarlo todo, pero nunca sabes cuando puedes tener una buena oportunidad. También recomiendo ver mucho cine, no dejar de pensar en hacerlo, y también hacerlo en una comunidad donde estéis cómodos ya que esta industria es muy dura, y es mejor tener a un buen grupo de personas a tu lado.

Por Fabiana A.A

Holaa! aquí Fabiana, una vasco-latina con ganas de brindarte toda la actualidad cultural. Aspirante a periodista (espero que de las buenas), acepto donaciones jaja y si queréis que escriba sobre algún evento, grupo musical, artista etc todo lo que sea cultura y actualidad escribidme. Mis RRSS: Instagram: @fabita2019 Twitter: FabianaAstridA1

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