Sánchez-Gijón Goya Honorífico

La Academia de Cine hará entrega del Goya Honorífico a la actriz de origen italiano en febrero de 2025. Sánchez-Gijón se convierte así en la mujer más joven en recibir la nominación al Goya.

Casi 40 años de profesión. Casi toda una vida dedicada al cine. Desde sus comienzos como una joven apasionada del teatro y la cinematografía ha hecho del arte de la cámara su principal motor de vida. Y ahora la Academia de Cine, que ella misma presidió entre 1998 y 2000, ha decidido premiarla con el mayor reconocimiento para la carrera de cualquier intérprete: el Goya Honorífico. Se convierte así en la mujer más joven en recibir esta condecoración, con tan solo 55 años. Corona así una trayectoria de completa entrega a las pantallas, con uno de los galardones más complicados de obtener, solo concedido a los actores y actrices más célebres y con carreras más largas. La entrega tendrá lugar en Granada, el 8 de febrero del próximo año.

Aitana Sánchez-Gijón ha declarado, en una aparición pública en la Academia con motivo de la noticia: «Siempre he considerado que este premio deben recibirlo personas con una trayectoria más larga, en un momento de la vida posterior». Señala, con orgullo, que aunque le alegra que su trayectoria sea reconocida, algo que la «emociona profundamente», debe todo a sus maestros. Con completa humildad y al borde de las lágrimas, Sánchez-Gijón reconoce que toda su trayectoria como actriz se la debe a muchas personas que la han enseñado, actores y directores por igual. Recuerda con cariño nombres como Óscar Vidal (director de teatro, creador de programas infantiles y fundador de María Galleta), o Bigas Luna, con el que consiguió su primer premio como actriz. «He tenido el privilegio de trabajar con grandes actores, de los que he bebido y también he trabajado con actores y actrices jóvenes.»

Sin duda, el nombre de Aitana Sánchez-Gijón será recordado como un símbolo de lucha y ascenso femenino en una profesión en la que siempre ha predominado la presencia masculina. Su papel como directora de la Academia Española de Cine lo confirma: tal como ha reconocido Fernando Méndez-Leite durante la ceremonia, actual presidente de la institución, fue la primera presidenta de la institución con resultados extraordinarios y brillantes. Con cuarenta y siete películas a las espaldas, dieciséis series de televisión y varias obras de teatro, es una de las actrices de España con mayor experiencia en la gran y pequeña pantalla. Cuenta con catorce nominaciones a diversos premios de cine, y su reputación le ha merecido hasta nueve reconocimientos del cine español.

Aitana Sánchez-Gijón: 38 años de pasión por el cine

Aitana Sánchez-Gijón, de padre español y madre italiana, siempre se ha sentido muy atraída por la interpretación. Nacida en Roma en 1968, desde pequeña ya mostraba curiosidad por los escenarios, y comenzó haciendo algunos pinitos en varias obras de teatro. Su gusto por la actuación, que le ayudó a superar su natural timidez (rasgo que ella misma ha confesado en varias entrevistas) acabó ganando la partida. A los 18 años hizo su primera aparición en televisión, encarnando a la joven Sisi en la serie escolar Segunda Enseñanza, dirigida por Pedro Mansó. Además, ese mismo año apareció en la película Romanza final (Gayarre), dirigida por José María Forqué.

A la derecha, Aitana Sánchez-Gijón en el papel de Sisi en Segunda Enseñanza

Dos años después, en 1988, recibió de manos de Pedro de la Sota su primer papel protagonista en Viento de Cólera, la historia de de dos soldados desertores del ejército de Indias que buscan reclamar una herencia. A partir de entonces su carrera comenzó a fructificar. Ha aparecido en ficciones como Redondela (1987, Pedro Costa Musté), El marido perfecto (1992, Beda Docampo Feijóo), La puta y la ballena (2004, Luis Puenzo), El club de los incomprendidos (2014, Carlos Sedes, basado en la novela homónima de Blue Jeans), la comedia Thai Mai, rumbo a Vietnam (2018, Patricia Ferreira). Así hasta nada menos que casi cincuenta títulos diferentes.

Sin duda, uno de los títulos que más han marcado su carrera ha sido Volvavérunt (1999), dirigida por Bigas Luna, director que la actriz recuerda con particular cariño. Aitana recibió el premio Concha de Plata a la mejor actriz en el festival de Cine de San Sebastián.

Ha trabajado también con directores de la talla de Pedro Almodóvar. Con la película Madres Paralelas (2021), recibió la nominación a Premio Goya 2021 a la mejor interpretación femenina, y consiguió el Premio Feroz a mejor actriz de reparto.

Aitana Sánchez-Gijón también ha traído consigo grandes aportaciones a la pequeña pantalla. Ha aparecido en la adaptación cinematográfica de títulos como El Quijote de Cervantes (1992) o La Regenta (1995), ficción en la que encarna a Ana Ozores, la protagonista de la novela de Leopoldo Alas-Clarín. También ha aparecido en series históricas, encarnando a nada menos que Isabel I de Castilla en la ficción de Movistar+ Conquistadores: Adventum (2017), Velvet Collection (2017-2019), donde da vida a Doña Blanca Soto Fernández, Estoy Vivo, en el papel de ‘Vero’, comisaria de policía (2019). El último lanzamiento en el que ha aparecido la actriz es Respira (2024), la serie de dramas médicos en la que la intérprete se transforma en la cirujana Pilar Amaro.

Es comprensible por qué la trayectoria de Aitana Sánchez-Gijón ha sido recompensada con un galardón tan alto como el Goya Honorífico. Una mujer que ha encarnado a cientos de personajes, ha logrado hacerse un hueco en un mundo normalmente marcado por una fuerte predominancia del hombre, y que finalmente se ha encumbrado con el reconocimiento a tantos años de esfuerzo y dedicación en la industria del cine. Una experiencia indiscutible en el cine pese a su juventud, y miles de horas en pantalla han forjado a una de las actrices más memorables y de mayor trayectoria de España. Y un nombre que sonará el próximo 8 de febrero en la ciudad de Granada, llamado a recibir el busto de honor: Aitana Sánchez-Gijón.

Por Daniel Caballero de Paz

Cuando me regalaron mi primera libreta, no pude evitar llenarla de garabatos. Ahora hago lo mismo con los procesadores de texto, que ocupan menos espacio y no gastan papel. Si el día tuviese más de veinticuatro horas, seguramente ya habría visto todas las películas rodadas y por rodar y leído todos los libros escritos y por escribir. Ya ven, la gracia del tiempo. Que le toca a uno elegir qué es lo que va a hacer después.

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