Deadline informa de que Lucasfilm ha cancelado la serie, que tenía mucho potencial de cara a futuras temporadas
Terremoto en la galaxia muy, muy lejana. La última serie del universo Star Wars, The Acolyte, tan evidentemente planteada para desarrollarse en varias temporadas, ha sido cancelada. El medio especializado Deadline asegura que Lucasfilm ha decidido no dar luz verde a la segunda temporada de la serie, y los motivos son bastante lógicos si nos atenemos a los datos que tenemos: la serie no ha tenido el éxito de audiencia esperado. Tuvo el mejor debut del año en Disney +, pero ahí se quedó. Se desinfló las semanas siguientes y solamente con el último capítulo volvió a colarse entre lo más visto en las plataformas de streaming.
A esto hay que sumarle una recepción muy polarizada. Aunque los críticos estaban más que satisfechos (78% de aprobación en Rotten Tomatoes), la audiencia no tanto. Gran parte de los fans no conectaron con lo que la serie contaba y cómo lo contaba. Y por otro lado, una masa de «incels» extremistas de Internet empezaron una campaña de «review-bombing» contra The Acolyte porque entre sus personajes había personas que no eran blancas y su creadora era homosexual. Este lado tóxico del fandom se dedicó a bombardear webs de cine como IMDb, Rotten Tomatoes o FilmAffinity votando a la serie con notas bajísimas para que la nota media cayese, y escribiendo críticas sin fundamento contra ella. Los argumentos eran que la protagonista era negra o que la serie rompía el canon de Star Wars porque había fuego en el espacio, cosa que lleva habiendo en la saga desde la primera película en 1977.
Cuesta creer sin embargo, que la cancelación de The Acolyte se haya debido a esa campaña de odio sin sentido. Por desgracia, Star Wars tiene un historial de películas que no simplemente dividen, sino que despiertan a grupos de personas sin nada mejor que hacer que acosar a actores o lanzar odio por redes; y Lucasfilm y Disney las suelen ignorar como merecen. Aún así, se apuntarán el tanto de la cancelación como si la hubieran conseguido ellos.
Lo más curioso es que esta cancelación proviene de Lucasfilm y no de Disney, lo cual sugiere que además de una evidente falta de rendimiento comercial, no hay interés entre los ejecutivos del estudio por continuar con la historia a nivel creativo. Y es una pena, porque The Acolyte merecía mucho más.
No es una serie perfecta: tiene problemas de ritmo, ejecución y estructura. Pero cuando ha brillado, lo ha hecho por todo lo alto, con momentos como los épicos duelos de espada láser, entre los mejores de toda la franquicia. Tenía además la semilla plantada para continuar creciendo en más episodios que se sumergieran en el ascenso de los Sith hasta su reaparición en La amenaza fantasma. Por no hablar de que las historias de los propios personajes de la serie quedan ahora inconclusas.
Más allá del dolor que cause a los que disfrutaron The Acolyte no tener una segunda temporada, el precedente que se sienta con este movimiento es peligroso. Nunca habíamos visto algo así en Star Wars: un proyecto con tantos frentes abiertos tan importantes despachado y relegado al olvido. ¿En qué lugar deja eso al canon y al conjunto de la historia de la galaxia de Star Wars? ¿Puede pasar esto con más series o películas en un futuro? Podríamos entrar en una espiral de proyectos cancelados y aspectos de la saga diferentes y más creativos que acaban en nada. Aunque se entiende el peso del rendimiento comercial a la hora de avanzar o no con un proyecto audiovisual, cuando se tiene entre manos algo tan grande como Star Wars hay que tener una mirada amplia. No puedes dejar un proyecto como The Acolyte colgando dentro de un lore tan rico y bien cuidado. Y tienes que correr riesgos para hacer que la saga avance, o te quedarás estancado en los mismos personajes, las mismas épocas y las mismas historias una y otra vez.

Son muchos los que aseguran que The Acolyte ha acabado siendo víctima del panorama televisivo actual en el que se busca la inmediatez: una serie debe estar nada más estrenarse entre lo más visto o rompiendo récords. No hay tiempo para que una temporada se asiente y gane popularidad con el tiempo y con más temporadas. Algunos se olvidan de cómo Breaking Bad empezó siendo una serie del montón y con el paso de los años ha acabado entre las más aclamadas de la historia. En el propio mundo de Star Wars hemos tenido proyectos como The Clone Wars, defenestrados en sus orígenes y ahora alabados como la séptima maravilla del mundo. No ayuda que vivamos en una sociedad tan polarizada en todos los aspectos: hoy en día una película o serie es o lo mejor que se ha hecho nunca o la mayor basura jamás vista.
Tras esto, sólo queda esperar que Lucasfilm tenga un plan mayor en mente lo bastante bueno como para justificar borrar The Acolyte del mapa. Uno que no se base únicamente en el Mandaloriano y sus series adyacentes. Uno que apueste por llevar a la saga por nuevos caminos que aporten frescura y nuevas perspectivas, que hagan a Star Wars evolucionar y adaptarse, o acabará cansando al público y cayendo en el olvido. Ojalá esta cancelación sea un impulso a la saga y no un clavo en su ataúd.