Tras la publicación de su nuevo álbum, ‘VOL 1, CARA A‘, Jadel comienza su Gira Adictiva con la primera parada en Madrid
Mientras bajaba por las escaleras del recinto donde se iba a inaugurar la Gira Adictiva, se escuchaban diferentes voces. Cuando llegamos a la sala en la que, en unos minutos, iba a comenzar el espectáculo, una bola de discoteca al estilo de los años ochenta daba luz a todo el local, había mesas alrededor con pequeños sofás mientras que la pista estaba vacía.

El escenario brillaba al completo con las letras de fondo «Café Berlín» de color rojo neón, donde ya estaban los tres instrumentos principales que iban a acompañar la voz del cantante: el teclado, la batería y la guitarra. Pasaron algunos minutos y el lugar se comenzó a llenar de gente, las risas iban y venían y fue el momento en el que los tres músicos salieron a colocarse en sus puestos. Después de un silencio, comenzó la introducción de una de las canciones del álbum, Nada de ti y, con ella, la entrada con ritmo de Jadel.

Con unas palabras, sonrisas y miradas, ya todos estábamos de pie cerca del escenario bailando y cantando al son de la música. Jadel transmitía todo; desde su voz hasta sus pasos de baile. Tras unos acordes, siguió la canción Adictiva, una de sus canciones más conocidas. Posteriormente, sucedió Obsesión, el nuevo single del artista, entre acordes y euforia por parte del público; una canción que transmitía felicidad y unas ganas incontrolables de bailar.
Después el cantante comenzó con sus baladas; la primera Pasará de nuevo, que forma parte del nuevo álbum. Y, después, un pequeño recorrido de sus anteriores canciones que fueron significativas en su carrera musical: María, del álbum Vivo; Las cosas que viví, uno de sus singles; y dos canciones de su álbum Llévame. En las canciones se sumió bajo una guitarra y con los sentimientos a flor de piel.
Posteriormente, el ambiente se comenzó a animar con la siguiente canción del álbum; Dueños de la noche con los aullidos de los lobos más feroces de la sala. Siguió la canción No es tarde, una balada que expresa el arrepentimiento, la fuerza y la valentía de querer volver a intentarlo una vez más; y, finalmente, la última canción que compone la CARA A del álbum, Lo que quiero, una canción alegre en la que Jadel refleja sus ganas de «darlo todo y no perder más tiempo».
Con algunas palabras del cantante sobre su paso por Tu cara me suena, comenzó a sonar una de las canciones que imitó, pero versionada a su manera, Vivir así es morir de amor. Con los brazos en el aire, todo cantábamos la tan conocida canción. Después sonó una canción de su artista favorito, Suave de Luis Miguel en la que todo el público vitoreaba “suave” al son de la melodía y Jadel soñaba despierto cantando.
Tras los aplausos, Jadel comentó que la siguiente canción que iba a cantar era una sorpresa que dedicaba al público y de esa manera, comenzaron a sonar los acordes de la canción tan conocida de Raphael, Qué sabe nadie. Unos minutos en los cuales el artista se sumergió en sus pensamientos y sentimientos con los ojos cerrados transmitiendo una melancolía inaudita. Tras cantar el último verso, el artista despertó de esa ensoñación volviendo a la realidad que tenía frente a sus ojos.

Las canciones que siguieron fueron Pinto de colores, Viven y Regalo, manifestado la felicidad y las cosas buenas de la vida. Y finalmente, comenzó a sonar la última canción del concierto, Suave; la canción que dio voz a los Carnavales de Tenerife en 2023. Todos bailaban al son de la canción con aplausos, pasos de baile y carcajadas.
La canción finalizó con la despedida y el agradecimiento por parte del artista y de los músicos. El concierto acabó con una última vista al recinto; con nuevas experiencias, alegrías y, sobre todo, las ganas de seguir viviendo momentos como este.