Este viernes 23 de febrero, Miss Caffeina puso punto y final a su gira de despedida ‘Sayonara Baby’, con sold out en la sala Razzmatazz de Barcelona
En septiembre de 2023, Miss Caffeina anunció su gira Sayonara Baby, cinco fechas con las que pondrían fin a los conciertos durante una temporada, declarando que sería un show diferente al que sus fans están acostumbrados.
Llevamos desde 2019 de gira, y nos gustaría dejar de tocar al menos 1 año para vivir, escribir sobre ello y volver con cosas nuevas que contar. Volver con energía renovada y nuevas formas de hacerlo. Siempre nos hemos tomado 1 año entre disco y disco, gira y gira, pero con la pandemia no pudimos hacerlo. Antes queremos decir un ‘hasta luego’ en condiciones y hacer 5 únicos shows muy especiales. Hacerlo en el calor de las salas. Os esperamos a todos para celebrar toda la música que nos ha unido, nos une y nos unirá. Let’s go!
Miss Caffeina
Tras pasar por Valencia, Málaga, Madrid y Alicante, le tocó turno a Barcelona, encargada de cerrar por todo lo alto esta pequeña gira de despedida.
La Razzmatazz eufórica y a rebosar
En el ambiente se palpaban las ganas de que comenzara el concierto, que ya se percibía en la cola antes de que se abrieran las puertas. Poco a poco, se fue llenando la sala hasta acabar abarrotada, debido al sold out que hicieron, incluso después de añadir unas entradas más. Antes de dar inicio, en la pantalla se retransmitió un vídeo de presentación donde se mostraban algunos de los momentos más importantes y de más reconocimiento de la banda.
Según explicó Alberto Jiménez, el cantante del grupo, los conciertos de esta gira son especiales porque han querido hacer un viaje en el tiempo, recorriendo así toda su discografía de principio a fin en orden cronológico; volviendo a tocar temas que hacía años que no sonaban en directo.
Comenzaron con canciones como Ley de Gravitación Universal, Mecánica Espiral, Lisboa o N=1 que forman parte de su primer álbum, del cual explicó que se lo financiaron ellos mismos y que no les hizo vivir de la música, sino que eso vino algo después.
Continuaron tocando canciones del segundo álbum De Polvo y Flores como Hielo t, Modo Avión y Venimos, y entre estas cantó una del disco Detroit que no podía faltar: Átomos Dispersos, que para esta ocasión invitó a cantar con él a Roger Padrós. Siguieron con este álbum, que como explicó compusieron después de una pausa y que les cambió la vida para siempre. Sonaron algunas de las más típicas como Detroit, que da nombre al álbum, Lobos, Desierto u ¡Oh! Sana, donde la gente estuvo a tope.
Hacia la mitad del concierto, dio las gracias al público de Barcelona por la entrega y comenzaron a tocar las de su penúltimo álbum Oh Long Johnson, disco con el que fueron número 1 en su momento. No faltaron temas como Reina, Cola de Pez – Fuego, Merlí y, por supuesto, la que da título al álbum. Estas dos últimas fueron de las que más sonaron entre los fans presentes, dándolo absolutamente todo.
El último disco, con el cual terminaban el concierto, fue El Año Del Tigre, uno muy especial para ellos pero el menos escuchado por la gente. Sonaron temas como Me Voy, Por Si o Punto Muerto, en la que invitaron a cantar a Sofía Coll, que conocieron también a partir de su experiencia en el Benidorm Fest; igual que al otro invitado de la noche.
El año pasado sacaron un EP llamado Shanghái Baby, del cual cantaron, entre otras, Sin Embargo No y por supuesto Shanghái Baby. Sábado, uno de los últimos temas en salir a la luz, tampoco faltó esta noche.
El grupo se fue del escenario y todo el público comenzó a gritar al unísono «¡Otra, otra, otra!» a lo cual cuando volvieron a salir, el cantante dijo que les hacía mucha ilusión escucharlo porque tardarían en volver a hacerlo.
Para finalizar el show, hicieron una versión adaptada de la que fue su actuación para el Benidorm Fest y para ello invitaron a los bailarines e interpretaron Bla Bla Bla, construyendo una actuación memorable para los asistentes allí presentes.
Y acabaron con las canciones, que sin duda, eran de las más esperadas por el público por como respondió, poniendo así punto final a una noche mágica con Mira Cómo Vuelo y Para Toda La Vida, que resonaron en toda la sala.
Durante todo el concierto, se respiraba la vitalidad con la que la banda afrontó las dos horas que duró el show. Alberto, en particular, se movía y bailaba por el escenario expresando cada una de las canciones a la perfección, contagiando así su energía a todo el público. Las historias que iban explicando a lo largo de la noche en relación a cada disco, hizo conectar a los espectadores, viajando así a través de estos álbumes y dándole la importancia que merece a cada tema que sonó. Los visuales y las luces tampoco se quedaron atrás, que acompañaron a cada canción de manera única.
Al terminar, salieron al escenario tanto la banda, así como el equipo que les acompaña y lo hace todo posible y se despidieron así hasta el año que viene, dejando en los corazones de las personas que allí estábamos, una noche para recordar.