El autor pone el foco en cómo el capitalismo ha invadido y mercantilizado el dolor del ser humano y la capacidad que tiene el arte como fuerza de poder en la sociedad. De nuevo nos encontramos con otra obra muy personal, cuyo fin último es agitar y sacudir todas las conciencias posibles; eso sí, siempre de una forma bastante descarnada

De sufrimiento sabe, y mucho, el bueno de Chuck. Su historia bien podría ser el argumento de una novela cuya lectura no sería agradable. Hasta los 14 años vivió en el suroeste de Estados Unidos. Sus divorciados padres, fueron asesinados por el ex-novio de la nueva novia de su progenitor. Eso como relato de adolescencia. A partir de ahí, alcohol y comportamientos extremos, marcaron su vida. Lo impensable sería que no. Estudió periodismo en Oregón e hizo sus pinitos en diversos medios locales. Su inquietud y sensibilidad social, le llevó a ser voluntario en diversas asociaciones que siempre tenían el mismo nexo común: situaciones extremas de sufrimiento. Enfermos terminales, personas sin hogar eran su nutriente.

Es un autor que siempre busca el impacto. Sirva como ejemplo la temporada que promocionó las lecturas en público de su relato Guts (Tripas), en las que retaba al personal a contener la respiración. Y ese mismo personal, aceptaba, de muy buena gana, el desafío; resultado: setenta desmayos (a día de hoy quizá sean más). Nunca hay que subestimar la inteligencia del fan.

Chuck Palahniuk por Adam levey

Es cierto que su obra fascinó, en un principio, a un público minoritario, hasta que ya ha llegado al gran público. Yo mismo soy seguidor, porque siempre su visión, propone un reto. El club de la lucha, es un buen ejemplo de ello. En un principio, la historia no tuvo gran repercusión, ni siquiera su posterior y genial adaptación al cine. Pero con el paso del tiempo, es una obra de culto, llena de mensajes actuales que proponen un nuevo orden mundial. No viene a traer paz y amor, no; plantea catársis, purga y reformulación, sobre todo, de uno mismo. Desde el interior hacia el exterior. Entiende el caos como una oportunidad. Claro que igual todo esto no te viene bien en este momento.

Por supuesto es miembro de la Cacophony Society, un selecto club, descrito, en su propia página web, como «una red de espíritus libres, reunidos al azar y unidos en la búsqueda de experiencias más allá de los límites de la sociedad en general«. ¿A qué nos suena todo esto?: (guiño-guiño).

Igual te planteas que comprar un libro es un desembolso económico que no te puedes permitir. Pues de nuevo, el capitán Palahniuk, acude en tu ayuda. Le parece bien que robes un libro suyo. Él mismo lo hizo, hace cincuenta años, con el ejemplar El placer del sexo (Alex Confort). Dice que para el paupérrimo margen de beneficios que le llega, le compensa más que lo leas; eso sí, el siguiente a pagarlo. También tiene la costumbre de hacer regalos a quien le escribe una carta, de manera que ahí tienes otra oportunidad, aunque suele contener más un detalle que algo de mucho valor, pero ¡quién sabe!

Por Lou Prieto

Bilbaíno, con diptongo (es lo que hay). Superviviente ya desde un hostil útero materno. Convertido en periodista y en un súper hombre Nietzschiano. Una vez acabe este viaje vital de reconocimiento en la tierra, volveré a las estrellas.

Descubre más desde 22 minutos con

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo