The equalizer

The Equalizer’ es una saga conformada por tres películas todas ellas protagonizada por el actor Denzel Washington. La última película se estrenó el 1 de septiembre de este año con un final admirable tanto por la asombrosa actuación del actor, como por el desenlace de la película

La primera película de The Equalizer se estrenó en 2014. Esta película comienza con McCall (Denzel Washington) que, tras su profesión secreta, decide alejarse y tener una vida tranquila hasta que conoce a Tero, una joven secuestrada por unos mafiosos rusos. McCall usa sus armas secretas, sus habilidades y especialidades para deshacerse de toda la banda en busca de justicia. Posteriormente, se deja entrever que Robert McCall es un exagente secreto estadounidense.

Esta película fue un boom, con escenas representativas como el reloj del protagonista en el que contabiliza los segundos que tiene para matar a sus rivales de una manera hábil, rápida y ágil con unas muertes impactantes; o esa escena épica caminando hacia su rival, con el agua cayendo por su rostro.

En la segunda película estrenada en 2018, el protagonista continúa destruyendo todos los contrabandos y mafias en busca de paz. Esta vez combate con agentes infiltrados de la CIA, buscando la justicia por su compañera y confidente Susan. Siguen destacando las ideas y ocurrencias del protagonista para defenderse y matar a sus enemigos. Una de las escenas significativas es la pelea con el coche en marcha.

En la última película (2023), Robert McCall aparece en el sur de Italia, donde tendrá que combatir con una nueva mafia para salvar a los humildes y hospitalarios ciudadanos. Esta película trae esos guiños característicos que nos traslada a la primera película.

Además, una frase que destaca a lo largo de la película es el desconocimiento del protagonista de su bondad o maldad como hombre.

Estas películas, además de que tiene unos planos impresionantes, una banda sonora intrigante y unos combates sorprendentes que nunca imaginarías ver; no podría ser igual sin la actuación de Denzel Washington. Su mirada y su sonrisa es atrayente e incluso en algunos momentos cargada de odio y cinismo no deja indiferente a cualquiera, al igual que en otros momentos donde se ve su lado más dulce y bondadoso.

Pero no podíamos esperar menos del actor, pues él mismo dijo: “Trabajo duro para la audiencia. Es entretenimiento. No necesito validación”.

Por Lidia Gutiérrez

Escritora, poetisa y futura periodista. Amante de todas las artes y enamorada de los pequeños momentos de la vida. Disfruto siendo yo misma y compartiendo mi gran pasión.