El Festival de Málaga recibió el pasado miércoles 11 de marzo una de las propuestas más singulares de su Sección Oficial: ‘Pizza Movies’, la nueva película del director Carlo Padial. Se trata de una comedia romántica atípica que mezcla la sátira sobre la industria audiovisual con una historia de amor optimista, protagonizada por Berto Romero y Judith Martín.
La película producida por Pioneros Media offline, Bambina Films, El Cansancio y Scorpora, entró en competición como un soplo de aire fresco tras varios días marcados por dramas sociales. Con humor absurdo, momentos tiernos y un enfoque cinematográfico muy personal, la cinta utiliza la comedia como forma de hablar de la realidad sin perder la esperanza.
Además de Berto Romero y Judith Martín, el reparto también incluye muchos rostros del cine y la comedia española. Entre ellos se encuentran Josep Seguí, Rubén Jiménez, León Martínez, Bruna Cusi, Joaquín Reyes, Raúl Arévalo, Melina Matthews, Tamar Novas, Javier Botet, Belén Barenys y Miguel Noguera. Con un elenco como este, Pizza Movies aspira a convertirse en uno de los títulos más comentados de la competición.
La historia de Pizza Movies gira en torno a una periodista que atraviesa una profunda crisis personal y profesional. En medio de esa situación, convence a su marido de dejarlo todo para emprender juntos un negocio muy particular relacionado con el cine. A partir de esa decisión, la película explora las ilusiones, los miedos y las contradicciones de una pareja que, pese a todas las dificultades, continúa queriéndose.
Para Padial, el objetivo era claro: evitar el tono pesimista predominante en muchas producciones actuales. «No queríamos hacer una película enfadada ni cínica. Ya hay demasiado cine enfadado porque refleja la sociedad actual. Queríamos algo completamente diferente, una película muy positiva», explicó el director durante la rueda de prensa del festival.
Uno de los rasgos más característicos de Pizza Movies es su forma de trabajar el humor. Aunque el proyecto partía de un guion escrito por Carlo Padial junto al productor Carlo de Diego y la crítica Desirée de Fez, gran parte de las escenas nacieron de la improvisación de los actores.
Según explicó Judith Martín en la rueda de prensa del festival, el director planteaba ideas y dejaba libertad a los intérpretes para experimentar: «Había un guion, claro, pero no teníamos que respetar exactamente las palabras. Carlo nos daba conceptos y nos dejaba jugar durante mucho tiempo mientras rodaba. Desde el principio encontramos un código muy especial».
Berto Romero también destacó la variedad de registros cómicos presentes en la película: desde homenajes a la comedia romántica hasta momentos de slapstick, situaciones absurdas y humor de situación. «Lo bonito es que el espectador no percibe la construcción del guion. Todo parece muy natural y eso le da mucho corazón a la película», afirmó.
El actor subrayó además el carácter artesanal del proyecto. «Esta película nace de un lugar muy bonito, de una iniciativa muy independiente y muy pequeña. Imagínate lo que significa para nosotros estar en el Festival de Málaga. Nuestra única voluntad era que esta película existiera».
Además de su historia romántica, Pizza Movie ofrece una mirada irónica a la propia industria audiovisual. La película se sitúa entre la realidad y la ficción y lleva a los espectadores a lo más profundo de una industria marcada por la incertidumbre, el egoísmo y la obsesión por el éxito. El propio Padial explicó que el guion surgió de su interés por capturar el caos creativo que rodea a muchos proyectos cinematográficos. La cinta intenta reflejar la combinación de entusiasmo, espontaneidad y descontrol que, en muchos casos, define el proceso creativo.
«Queríamos buscar la parte divertida del drama», señaló Padial. «La comedia es una forma de canalizar la realidad y una herramienta para hablar de absolutamente todo». Con esa premisa, Pizza Movies llega al Festival de Málaga reivindicando algo tan simple como necesario: que el cine también puede ser un espacio para la esperanza.

