La fundación Music for All trabaja para que los festivales y conciertos sean inclusivos y accesibles para las personas con discapacidad. Desde intérpretes en lengua de signos hasta mochilas vibratorias, su meta es que nadie quede fuera del sonido.

BIME se ha consolidado como un espacio donde la música confluye de múltiples maneras. El encuentro ofrece numerosas oportunidades para descubrir las distintas formas de vivirla. Ese es el caso de Music for All, una fundación que busca acercar la música a todas las personas con discapacidad, porque si la música es universal, ellas tienen derecho a disfrutarla.

Celia Linares, responsable de comunicación de la fundación, nos cuenta cómo conseguir que los festivales y cualquier plataforma musical lleguen a todos: «Lo que esta asociación busca es que la industria de la música sea más accesible e inclusiva para todos». Music for All ha cerrado su temporada con 41 festivales en los que ha promovido la inclusividad.

Para que un festival sea inclusivo, la fundación realiza una auditoría junto a la organización. De este modo, conocen cómo es el espacio y asesoran al recinto para que se adapte a nivel de movilidad. «También hacemos conciertos con intérpretes y mochilas vibratorias para aquellas personas con discapacidad auditiva», explica Linares. De esta manera, el festival incorpora todas las medidas necesarias para mejorar su nivel de accesibilidad. Una vez implantadas estas acciones, la fundación evalúa si se cumplen los requisitos para otorgar el Sello de Calidad.

También hay recintos cuyo espacio requiere una obra mayor y una inversión considerable para ser accesible. Sin embargo, existen otras medidas, como incorporar subtítulos en los conciertos, contar con un intérprete o instalar un lazo de bucle magnético, que no suponen un gasto desorbitado.

Para las personas con sordera, tanto parcial como total, también existen soluciones. Uno de los datos más relevantes es que el 10% de la población española tiene algún tipo de discapacidad, pero solo un 1% de los asistentes a festivales solicita medidas de accesibilidad. Celia explica que «muy pocas personas con esta discapacidad se atreven a pedir ayuda, porque es algo que no se ve».

Por ello, desde Music for All se promueve la presencia de intérpretes de lengua de signos y se reserva una zona preferente para que estos asistentes puedan verlos correctamente. Además, la fundación presta mochilas vibratorias. En el caso de las personas con implante coclear, el sonido se conecta directamente desde la mesa de mezclas al implante o a la mochila, permitiéndoles sentir perfectamente la música con total claridad. No siempre es necesario escucharlo nítidamente: hay muchas maneras de disfrutarla.

¿Qué es la mochila con lazo de bucle magnético?

La mochila funciona con un lazo de bucle magnético conectado, a través de un transmisor, a la mesa de sonido, que dispone de varios canales. Por ejemplo, si hay dos escenarios, el canal 1 se conecta al primero y el canal 2 al segundo. Este sistema transmite las vibraciones, que pueden regularse tanto en volumen como en sensibilidad, según las preferencias del usuario. La mochila funciona tanto con un implante, como con un audífono.

Durante el concierto, el asistente también puede conectarse mediante un lazo inductivo, colocando su audífono por cable o utilizando el sistema instalado en el recinto. De esta forma, se genera un sonido ambiente limpio que elimina el ruido de fondo y se transmite directamente desde la mesa de sonido al implante o dispositivo auditivo.

¿Cómo visibilizar la inclusividad cuando la sociedad no quiere serlo?

Cuando una persona sin discapacidad va a un concierto o a un festival, no tiene que enviar un correo para preguntar si podrá llegar a la barra. La propia organización podría habilitar una parte más baja, de modo que todos puedan acceder.

En mi caso, que soy rubia, no tengo que llamar al festival y preguntar: «Oye, soy rubia, ¿puedo ir?» Simplemente vas a disfrutar, como cualquier persona, explica Celia Linares.

No se puede excluir al 10% de la sociedad española. Al final, no hay que ponerse la etiqueta del ‘plus’. Hay que cambiar porque la sociedad lo pide; estas personas agradecerán que existan espacios pensados para ellas. Además, si adaptas un recinto, conseguirás que acuda más público. Si tienes un amigo con discapacidad, preferirás ir a un lugar al que él también pueda acceder, y poco a poco cada vez vendrán más.

Artistas con discapacidad

La asociación también busca referentes artísticos con discapacidad. «Desde Music for All estamos estableciendo contactos con promotoras y agencias de booking», explica Celia. Además, este viernes 7 de noviembre colaborarán en Almería con Laura Diepstraten, concursante de la primera edición de La Voz Kids. La artista, que tiene discapacidad visual, ofrecerá un concierto en la Fundación Unicaja de Almería.

La fundación se encuentra en una búsqueda constante de nuevos contactos. «Muchas veces son los propios artistas quienes se ponen en contacto con nosotras gracias a las redes sociales o al boca a boca. Aunque muchos de ellos no se dejan ver o no creen que puedan llegar a tener esa repercusión. Tampoco piensan que les vayamos a prestar atención, y al final Music for All está precisamente para eso: para escucharles», explica Celia.

¿Hay delegaciones?

Al ser pioneras en este ámbito, su base sigue estando en Almería, el lugar donde todo comenzó. Sin embargo, la asociación se desplaza allí donde sea necesario. Este año, han tenido la oportunidad de participar en 41 festivales por toda la península, entre ellos el Coca-Cola Music Experience.

¿Tenéis pensado extenderos a otras comunidades autónomas?

«Desde la fundación, nos ponemos en contacto según el tipo de evento que se organice, o, en otras ocasiones, es el propio festival quien contacto con nosotras», explican desde Music for All. Además, han lanzado una web llamada festivalesaccesibles.com, un espacio que permite conocer la ubicación de cada festival y descubrir lugares de interés cultural en la misma ciudad que también cuenta con accesibilidad.

También se busca fomentar la cohesión entre las asociaciones de cada punto de España, los ayuntamientos, las distintas entidades y Music for All. «Al final, lo que queremos es que cualquier persona pueda participar y crear una unión entre todos y todas, para que puedan acudir a cualquier lugar sin ningún tipo de barrera», subrayan desde la fundación.

¿Alguna anécdota divertida que os haya ocurrido en el Bime?

«Sí, tenemos una anécdota. Hace poco estuvimos en Urabidean, y todo era música en euskera; las personas también se comunicaban en ese idioma. Nos hablaban en euskera y, por vergüenza o por no saber cómo reaccionar, les decíamos que sí a todo y les seguíamos el juego. Entonces te das cuenta de que también existen barreras que no tienen que ver con la discapacidad. En el día a día podemos encontrarnos con múltiples obstáculos, y no llevamos un carnet que lo identifique. Esta experiencia sirve como ejemplo para ponernos en la piel de los demás, porque a cualquiera puede sucederle», contaba Celia entre risas.

Por Fabiana A.A

Holaa! aquí Fabiana, una vasco-latina con ganas de brindarte toda la actualidad cultural. Aspirante a periodista (espero que de las buenas), acepto donaciones jaja y si queréis que escriba sobre algún evento, grupo musical, artista etc todo lo que sea cultura y actualidad escribidme. Mis RRSS: Instagram: @fabita2019 Twitter: FabianaAstridA1

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