La edición del Sonorama de este año ha vuelto a reunir artistas muy interesantes y variopintos, con propuestas que van desde el rock y el hip-hop hasta, especialmente, el indie. Dentro de este último género, destacó la presencia de Carolina Durante y su espectacular concierto
Arde Bogotá, La Raíz, Franz Ferdinand o Viva Suecia fueron, entre muchos otros, algunos de los grupos principales y cabezas de cartel del famoso festival celebrado en Aranda de Duero. Sin embargo, resulta imposible no destacar la excelente actuación de Carolina Durante a la medianoche del viernes 8 de agosto. El grupo madrileño ya había mostrado su interés e ilusión por este evento horas antes de subir al escenario, durante la breve rueda de prensa que concedieron. A ella asistieron Diego Ibáñez (vocalista), Mario Del Valle (bajista) y Martín Valhonrat (guitarrista), con la única ausencia del batería, Juan Pedrayes.
El propio Diego recordó en su intervención el buen sabor de boca que le dejó su última aparición en el Sonorama, en 2023, resaltando la gran cantidad de gente que fue a verles y cantó sus canciones a pleno pulmón, pese a que actuaban a las dos de la madrugada, un horario complicado para un grupo emergente. Bromeó al comentar que, personalmente, esperaba encontrarse un público similar al elenco de The Walking Dead, pero en su lugar encontró gente enérgica y efusiva.

Horas después, cerca de la medianoche que marcaba el paso del viernes 8 al sábado 9 de agosto, Carolina Durante subía al escenario Aranda de Duero para iniciar su concierto con el tema Joderse La Vida, de hecho, abre su último álbum de estudio, Elige Tu Propia Aventura. Y, finalmente, la aventura que el grupo decidió emprender en ese momento del festival fue una de las más complicadas de su carrera: revolucionar a un público que acababa de disfrutar, de forma consecutiva, de las actuaciones de La Raíz y Franz Ferdinand, con una actuación excelsa de ambos grupos.
Dicho y hecho, los astros de Malasaña mantuvieron un ritmo impecable durante todo su concierto, alternando sus temas más tranquilos y reflexivos con otros más agresivos y eufóricos, siendo estos últimos los que hicieron estallar a un público entregado, que coreó con toda su alma al son de Hamburguesas, Cayetano o TOME CAFÉ. Con estos temazos, se formaron pogos que, personalmente, nunca había visto en conciertos ajenos al rap o al rock más agresivo, aunque no desentonaban del todo con el ritmo de las canciones.
El concierto superó la hora de duración y, sin embargo, se sintió como un abrir y cerrar de ojos para los afortunados que pudimos disfrutar de la actuación de tan distinguido cuarteto. Tras el tremendo nivel que presencié en el concierto de Franz Ferdinand —banda que me dio a conocer mi padre hace años y que disfruto enormemente—, en especial por parte de su cantante, Alex Kapranos, me asaltó la duda de si Carolina Durante podría alcanzar ese mismo nivel en directo.
Dichas dudas se disiparon de forma fugaz, y uno de los principales responsables fue Diego Ibáñez. La hiperactividad del vocalista se convirtió en una puesta en escena maravillosa, pese a arrastrar desde hacía casi 3 meses una lesión de ligamento cruzado que le había obligado a subirse con muletas a más de un show. En esta ocasión solo portaba una, pero la lucía con una mezcla de elegancia y agresividad. Suerte que sea cantante y no futbolista, que viva de su voz y no de su físico; de lo contrario, esta lesión hubiera truncado con creces su carrera.
Los momentos más destacados del Sonorama 2025
Además de los ya mencionados y de los cabezas de cartel, el fin de semana del Sonorama dejó muchas alegrías musicales en forma de artistas variados, imprescindibles para sobrellevar la asfixiante ola de calor que azota España y que se dejó sentir con fuerza en Aranda de Duero durante el festival, especialmente por las grandes aglomeraciones. El público trató de paliar esta situación, con mayor o menor eficacia, a base de cerveza y calimocho.
De lo que pude presenciar, destaco sin duda la emotiva actuación de Judeline el sábado en el escenario Tierra de Sabor, donde mostró la magia que adquiere su último proyecto, Bodhiria, al ser interpretado en directo con esa voz angelical de la artista sureña. Canciones como Zarcillos de plata, Canijo o angelA sonaban exactamente igual —o incluso mejor— que al escucharlas con auriculares desde el móvil, un mérito brutal para la cantante.
De hecho, la emoción fue tal que incluso se vivió una pedida de mano en pleno concierto, con un «sí» de ambas partes y con Judeline deteniendo el show para gritar a los cuatro vientos por la pareja que acababa de formarse.

Por último, cabe destacar la presencia más rapera del festival, protagonizada por los burgaleses Víctor Rutty y Rober del Pyro —junto al infalible DJ Kaef— a las tres de la madrugada de ese mismo día. Con el boombap más clásico, acompañado de barras potentes y crudas, el público disfrutó de un derroche de rap sin igual con canciones como Nunca muere, Dicen Que o Filosofía Callejera, auténticos himnos de la música urbana en España interpretados por dos pioneros del panorama en España.
En definitiva, esta edición del Sonorama ha cumplido con creces las expectativas generadas y ha igualado el gran nivel alcanzado en años anteriores. La infalible actuación de los grupos indie más laureados, el rock clásico —tanto nacional como internacional— y la frescura de los artistas urbanos emergentes y de géneros variados han sido los ingredientes perfectos para la receta de un festival espectacular.