Ayer 25 de diciembre se estrenaba Nosferatu, la nueva película de Robert Eggers. Se trata de una adaptación del clásico homónimo de 1922 y, si tienes pensado ir al cine a ver esta escalofriante historia, te recomendamos que sepas todo lo que hay detrás de un personaje tan siniestro como Nosferatu, su origen y todas sus versiones. ¡Sigue leyendo!
NOSFERATU: UNA SINFONÍA DEL HORROR (1922): LOS ORÍGENES
Todo surge con la película Nosferatu: Una sinfonía del horror en 1922, una obra de cine mudo siniestra no solo por lo que vemos en ella, si no por cómo fue creada y quién era verdaderamente su protagonista. Pero para ponernos en contexto necesitamos retroceder unos pocos años hacia atrás, hasta la llegada de las Vanguardias y los múltiples estilos artísticos que inundaron Europa.
A comienzos del siglo XX en Alemania y como reacción al Impresionismo francés, surge el Expresionismo, movimiento artístico basado en la subjetividad del artista y la deformación de la realidad en busca de la máxima expresión de los sentimientos humanos.
El Expresionismo refleja los horrores que engloban el inicio y fin de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) así como el posterior Período de Entreguerras (1918-1939). Es por esto que las temáticas tratadas serán siempre siniestras y decadentes, con especial foco en todo lo morboso, demoníaco, fantástico o sexual. Se busca llegar a la esencia del ser humano, a su inconsciente, teniendo este movimiento una fuerte carga metafísica.
Algunos ejemplos del Expresionismo alemán son El grito (1893) de Edvard Münch en pintura o Wozzeck (1925) de Alban Berg en música, aunque este movimiento surgirá en todo tipo de arte.

El Expresionismo también tendrá su lugar en el cine, que tomará como referencia el teatro y la pintura del momento, encontrando también en esta rama artística temáticas de desesperación, terror y decadencia. La película El gabinete del doctor Caligari (1920) es el máximo exponente de este movimiento, junto a Metrópolis (1927) también muy influenciada por el futurismo.
Tras esta necesaria introducción, volvamos al personaje que nos ocupa. Todo se fragua a raíz de Albin Grau, alemán con grandes intereses ocultistas que comienza a sentir curiosidad por el término nosferatu que, por aquel entonces, parecía ser una palabra empleada en Rumanía para referirse a los vampiros. Sin embargo, el origen de este término no está muy claro, pues parece que también podría tener su origen en el término griego nosphoros (portador de enfermedades).
Este interés de Grau por el término aumenta durante su servicio en la Primera Guerra Mundial tras una conversación mantenida con un campesino serbio, quien afirmaba que su padre se había convertido en vampiro tras fallecer.
De esta fascinación por lo sobrenatural y lo oculto surge Prana Films, una productora cinematográfica que Grau funda en 1921. No es casual este nombre, pues para el hinduismo el prana es el aliento de vida, la energía que fluye por el cuerpo de todo ser vivo, determinante en los procesos vitales. Esta fuerza vital también puede relacionarse con la sangre, algo que también advertirían teósofos como Rudolf Steiner o incluso Goethe en palabras de Mefistófeles (del Fausto), además de la importancia que se le da en la Biblia a esta sustancia.
Puesto que la temática principal de Prana Films era lo ocultista y sobrenatural, se decidió que la primera película debía ser el Drácula de Bram Stoker. Sin embargo, fue imposible obtener los derechos de la obra, que se había publicado en 1897. Aquello no fue un impedimento y la idea siguió adelante pero con ciertas modificaciones como el nombre original de los personajes por otros distintos, trama significativamente alterada y cualidades diferentes del vampiro (el conde Orlok). Este vampiro, además, tendrá ciertas habilidades como volverse invisible, convertirse en hiena o controlar una plaga de ratas.
Por ello, Nosferatu dirigido por Wilhelm Murnau (uno de los mayores exponentes del cine expresionista) es muy diferente al Drácula original y las posteriores versiones del mismo, que permanece en nuestro imaginario colectivo como un ser de gran encanto, con capacidad de seducción, inteligente y estratega que solo puede morir si se le clava una estaca en el corazón y es decapitado.

Nosferatu (o el conde Orlok), sin embargo, es una criatura tenebrosa, despiadada y sin compasión. Su figura está envuelta en un gran misterio y la única forma de destruirle es bajo los rayos del sol.
Es un ser que mata siempre fuera de cámara excepto cuando al fin alcanza a la chica. Le vemos constantemente moviéndose entre las sombras, lo que nos hace dudar de si verdaderamente es un ente físico. Para Grau, el vampiro no es más que una invención de la mente, la representación de lo oculto, algo que no es materia, idea que toma del alquimista Paracelso y su teoría del cuerpo astral.

El rodaje de la película comenzó en 1921 y concluyó con su estreno el 4 de abril de 1922 con un éxito inmediato.
El título original de la obra era Nosferatu: Una sinfonía de horror, promocionándose como «una adaptación libre de Drácula.» Esto llegó a oídos de Florence Balcombre, entonces viuda de Bram Stoker, quien denunció a Prana Films por derechos de autor. La productora perdió el juicio y, al declararse en bancarrota y no poder asumir los costes de la derrota, el tribunal pidió que se destruyeran todas las copias de Nosferatu.
La película perfectamente podría haber desaparecido pero antes de la demanda algunas copias fueron enviadas a otros países europeos, siendo guardadas por coleccionistas que apreciaron el valor de la cinta.
Al distribuirse por otros países, existían varias versiones de la película como distintas traducciones, distintos nombres de personajes, composiciones musicales diferentes o distintas duraciones. El Nosferatu que actualmente podemos ver es una recopilación y restauración de todas aquellas versiones encontradas.
CARACTERÍSTICAS DE LA PELÍCULA
Grau teorizó sobre el cine y su lenguaje para poder influír en el inconsciente del espectador. De hecho, Grau no era propiamente expresionista. Lo que se nos muestra en Nosferatu bien podría tener perfectamente otra lectura, la de la lucha de la luz frente la oscuridad, buscando además en la película diferentes tonalidades de lo oscuro para ello. Las sombras y siluetas como muestra de una realidad oculta, lo invisible hecho visible. Grau introduce otros símbolos ocultistas como las cartas cifradas que aparecen en una escena, con símbolos extraños para quienes no perteneciesen a la logia.

Es llamativo señalar que cuando Stoker escribe Drácula se acaban de descubrir las transfusiones de sangre. Por aquel entonces los grupos sanguíneos eran desconocidos, siendo un misterio por qué alguna sangre beneficiaba y otra podía matar. Así, la sangre era tanto letal como vital. La idea de que «el alma se transmitía con la sangre» es la base para Drácula, algo que también está plasmado en Nosferatu.
Sin embargo, pese a las intenciones ocultistas de Grau, la película no deja de ser un claro reflejo del Expresionismo del momento, tomando muchas características de dicho movimiento artístico como las sombras alargadas que proyecta el conde Orlok, el lenguaje corporal exagerado y teatral o los maquillajes que resaltan las facciones.
Un rasgo diferencial de esta película frente al Gabinete del doctor Caligari son las escenas grabadas en exteriores, algo nada sencillo para la época, añadiendo un realismo que convierte la historia en algo mucho más siniestro al encuadrarla dentro de espacios cotidianos del mundo real.
NOSFERATU A LO LARGO DE LOS AÑOS
En 1979 se lleva a cabo una nueva adaptación de la película: Nosferatu, fantasma de la noche, por Werner Herzog. Esta vez sí tenían los derechos de Drácula, por lo que se utilizaron los nombres originales del libro pero manteniendo la historia del Nosferatu de 1922 y encontrando también algunas escenas propias del cine mudo en esta nueva versión actualizada.
Sin embargo, el remake añade también algunos cambios además de los nombres de los personajes. Jonathan al final se convertirá en vampiro y Mina pedirá ayuda a Van Helsing, quien se la niega.
Esta película tuvo una segunda parte llamada Nosferatu se va a Venecia (1988), dirigida por Klaus Kimski, actor original del Nosferatu de 1979. Sin embargo, no tuvo tanta acogida como su primera parte, pasando más desapercibida.
Otra película surge en el año 2000 por Elias Merhige, La sombra del vampiro, tras el rumor que existía en torno a Max Schreck, actor original de Nosferatu, de quien se decía que debido a su extraño comportamiento podría ser un vampiro real. Este rumor fue realmente distribuido por el propio Murnau y su equipo para que las expresiones de miedo de los actores fuesen más genuinas y dramáticas. En esta película se muestra esta historia entre actor y director de manera ficticia.
Tiene sentido que Merhige quisiese rendir honor al Nosferatu original y todo el misterio que lo envuelve, ya que es un gran fanático del expresionismo alemán, aunque no recoge con exactitud el proceso de grabación del cine mudo en su película.
INFLUENCIAS Y CAMEOS DE NOSFERATU EN LA CULTURA POPULAR
Nosferatu sentó un precedente para películas posteriores tanto de temática vampírica como de terror en general. Es un vampiro demacrado, siniestro y al que vemos morir bajo la luz del sol. Estos elementos irán calando en el imaginario popular hasta fusionarse con las distintas variedades de vampiros que podemos encontrar en la actualidad en el mundo del terror.
A modo de guiño, los títulos iniciales de la película Sunrise (1927), también de Murnau, aparecen en la película Entrevista con el vampiro (1994) de Neil Jordan además de escenas de Nosferatu (1922):
También encontramos algunos cameos del personaje Nosferatu en series animadas como Bob Esponja:
O en la serie Lo que hacemos en las sombras (2014):
NOSFERATU EN 2024
Dirigida por Robert Eggers y protagonizada por Nicholas Hoult, Bill Skarsgård, Lily-Rose Depp, Willem Dafoe y Aaron Taylor-Johnson, llega a la gran pantalla una nueva versión del clásico Nosferatu. Sin embargo, esta vez no veremos representado el Expresionismo alemán si no una búsqueda por un estilo más propio del Romanticismo, con tintes góticos y elementos sobrenaturales.
Ahora que ya sabes cuál es el origen de Nosferatu y en qué se basa esta remake seguro que vas a disfrutar mucho más de la película. Cuéntanos qué te ha parecido, ¡te leemos!