Tim Burton ha regresado a los cines de todo el mundo con su película ‘Beetlejuice, Beetlejuice’, pero lo cierto es que su primera entrega sigue ganándose el cariño de los fans
Beetlejuice es una película que no puede ser para todo el mundo, porque no se esmera mucho en detalles ni en explicar la trama. No es la primera vez que el cine de Tim Burton está hecho para entretener y disfrutar de un rato agradable sin tener que sobre analizar demasiado y eso es Beetlejuice. Una película que, con el paso del tiempo, se ha vuelto una obra maestra para muchos.
Quizá para las nuevas generaciones este estilo de Tim Burton tire mucho para atrás por ser todo muy práctico, tosco y algo directo, pero en el año de su estreno, en 1988, era toda una novedad. Atreverte a hacer un cine de estas características, donde hay muy pocos efectos visuales sacados del ordenador, es de ser valientes y Tim Burton ha demostrado en varias ocasiones que maneja mucho este terreno y es de agradecer.

Explorar el mundo de los no-vivos, junto a una figura que en un principio iba a ser más aterradora de lo que aparece en la versión definitiva, es un atractivo interesante para un proyecto de este estilo. Aunque no se explora del todo bien este mundo (para eso ha salido ya la secuela), Beetlejuice se encarga de presentarnos un mundo lleno de semillas, que han terminado brotando en una secuela bastante destacable donde se hace justicia al mundo representado.
La película de 1988 tiene un ritmo bastante rápido, quizá porque el guion no daba para más y eso no es malo, a veces es bueno que una película vaya al grano siempre y cuando te deje los conceptos básicos bien explicados y en esta película lo consigue, dejándote satisfecho tras el visionado.
El reparto con el que se presentaba esta película en aquellos años no era muy importante, excepto algunos miembros ya conocidos, pero cuando ahora escuchas el nombre de Michael Keaton (Batman 1989) o el de Winona Ryder (Stranger Things), la calidad está asegurada. Beetlejuice ofrece a una Winona Ryder jovencísima que ya apuntaba maneras, donde en algunas escenas se roba el espectáculo opacando, en mi opinión, a los verdaderos protagonistas.
Ahora bien, hablar de la actuación de Michael Keaton sin elogios, tendría que ser un delito. Michael Keaton, como la figura de Beetlejuice, demuestra que él solo puede hacer de este personaje; sus gestos, miradas y como habla, dirigiéndose al resto de personajes, es algo único y ha quedado grabado para la posteridad. ¿El resto del reparto? Todos cumplen y hay una escena (mítica dentro de la película) donde prácticamente todo el reparto se luce con mucho carisma y que demuestra que la película, sin ellos, no hubiera sido lo mismo.

Así pues, si necesitas desconectar y no pensar demasiado en lo que estás viendo, Tim Burton y su Beetlejuice estarán dispuestos a abrirte las puertas hacia el más allá para presentarte una idea disparatada, llena de humor y aventuras.
Recuerda que su secuela, Beetlejuice, Beetlejuice está disponible en todos los cines y suma en su reparto a actores y actrices de renombre como Monica Bellucci, Jenna Ortega o Willem Dafoe.