La selección masculina de baloncesto aterrizaba en la capital del país Galo para enfrentar la que ha sido su decimocuarta participación en unos Juegos Olímpicos. Su estancia en la competición ha sido breve, al ser finalmente eliminados en la fase de grupos
La clasificación de los hombres de Scariolo para los Juegos Olímpicos París 2024 se hizo de rogar, teniendo que disputar en julio el torneo preolímpico de Valencia en el que salieron campeones obteniendo así una plaza en la cita olímpica. A la dureza de la fase previa hay que añadirle también la falta de suerte de los españoles, ya que el sorteo del torneo olímpico les situaría en el denominado «grupo de la muerte» junto a las selecciones de Canadá, Australia y Grecia.
En su primer partido, «la familia» acabaría perdiendo ante Australia con un resultado final de (92 – 80). Josh Giddey y Jock Lansdale, ambos jugadores de la NBA, guiaron al país oceánico hacia el triunfo, mientras que el jugador canario de los Memphis Grizzlies y debutante en los Juego Olímpicos Santi Aldama se posicionaba como el mejor del conjunto español sumando un total de 27 puntos y 5 rebotes.

Tras este primer paso en falso, España tenía que conseguir una victoria que le permitiera tomar un poco de aire. En frente tendría al seleccionado griego liderado por el dos veces MVP y campeón de la NBA en 2021 con los Milwaukee Bucks, Giannis Antetokounmpo. El pivot de los helénicos hizo gala de su gran talento, cosechando 27 puntos, 11 rebotes y tres asistencias, pero esta individualidad no fue suficiente para sobrepasar al juego colectivo español que terminó venciendo por un total de 84 – 77. Santi Aldama volvió a ser el máximo anotador del conjunto hispano y Sergio Llull hizo valer su veteranía en los momentos importantes del encuentro sumando 13 puntos al casillero español.
Gracias a esta última victoria, la selección española llegaba a la última jornada con posibilidades de entrar en los cuartos de final, incluso sin necesidad de victoria, pero el resultado del encuentro entre Grecia y Australia, que terminó con victoria de los primeros, obligaba a los españoles a obtener un triunfo en este último encuentro, justamente contra el rival más duro, Canadá.
Los de Sergio Scariolo, lejos de ver la clasificación como imposible, llegaron a la ciudad de Lille para ofrecerle una dura oposición a los canadienses ofreciendo un partido lleno de tensión hasta el último segundo. Está vez fue el jugador del FC Barcelona, Darío Brizuela, el encargado de ayudar a la selección en los momentos más vulnerables del partido. El escolta donostiarra, a pesar de ser un jugador de recambio, consiguió aprovechar su tiempo en pista anotando 17 puntos. Lamentablemente, «la familia» terminaría cayendo frente a los canadienses por una diferencia de solo tres puntos (88 – 85), quedando así eliminados del torneo olímpico.

Está eliminación ha sido un duro golpe para toda la plantilla, pero sobre todo supone una amarga despedida para Rudy Fernández, quien tras estos juegos dejaría de ser jugador profesional. Rudy, histórico del Real Madrid y de la Selección, también exjugador NBA, se convirtió en el único jugador de baloncesto masculino en haber participado en 6 citas olímpicas, obteniendo un total de tres medallas (2 platas y 1 bronce). Sin lugar a dudas, un adiós que no está al nivel de una leyenda del baloncesto español.
