Más de 65.000 personas vibraron al ritmo del trapero argentino en una noche inolvidable que quedará grabada para siempre en la memoria de sus fans.
Puntual a la cita, Duki irrumpió en el escenario a las 21:30 horas con Rockstar, dando inicio a un espectáculo que desde el primer minuto demostró por qué el argentino es considerado el rey de la música urbana. Temas como Tumbando el club, Otro nivel, Piensa en mí, Hablamos mañana y Me enseñaste fueron coreados a pleno pulmón por un público entregado a la energía arrolladora del artista.
Uno de los momentos más especiales de la noche llegó con la aparición de la cantante argentina Emilia Mernes. Juntos interpretaron Como si no importara, una canción muy personal que, en el Bernabéu, cobró una dimensión aún más especial con el abrazo y beso final de la pareja, que provocó la ovación del público.

El concierto siguió su curso con éxitos como Si quieren frontear, Goteo y Top 5, antes de dar paso a un momento único: la primera interpretación en directo de No me llores. Un tema que el público esperaba con ansias y que no defraudó.
«Siempre he creído que podía cambiar el mundo y mi forma de cambiarlo es haciendo música»
Duki durante el concierto
Además, la noche estuvo repleta de sorpresas, con apariciones estelares de artistas como Nicki Nicole, Rei, YSY A, Neo Pistea, Lucho SSJ, C.R.O, West Dubai y Jhayco. El broche de oro lo puso Bizarrap, con Malbec y la Music Sessions Vol. 50 y para cerrar no podía faltar su icónico She Don’t Give a Fo, con el que el estadio se vino abajo.
Dos horas y media de puro espectáculo en las que Duki demostró una vez más su talento, carisma y conexión con el público. Un concierto lleno de éxitos y una energía arrolladora que sin duda marcarán un antes y un después en la carrera del artista argentino.