El recibimiento de la gabarra comenzó para muchos desde hace una semana, muchos aficionados decidieron acampar con sus caravanas o incluso con sus tiendas de campaña en los alrededores de la ría de Bilbao, para recibir a los jugadores del Athletic. La marea rojiblanca inundó todo el recorrido demostrando una vez más, que los athleticzales son una de las mejores aficiones del mundo.
Alrededor de un millón de personas inundaron la capital vizcaína con banderas, camisetas, bufandas y cánticos para recibir a los jugadores. Este jueves 11 de abril de 2024 se ha convertido en una fecha histórica para el Athletic y para sus aficionados, porque es la primera vez en 40 años que la gabarra surcaba las aguas de Bizkaia para celebrar la Copa del Rey
Pero, ¿de donde surge esta tradición tan característica? En 1983 el Athletic Club se proclamó campeón de la Liga y no lo hacía desde hace 27 años, fue entonces cuando un miembro de la directiva, Cecilio Gerrikabeitia, tras escuchar la canción Por el Río Nervió, “Por el río Nervión, bajaba una gabarra, rumba la rum…” se le ocurrió que la nueva tradición para celebrar los títulos sería sacando la gabarra.
Volviendo a 2024, desde las nueve de la mañana las inmediaciones del Ayuntamiento de Bilbao ya tenían a muchísimos aficionados ocupando los primeros puestos para poder recibir a los jugadores. Y es que a pesar de que la gabarra saliese a las 16.30h desde Getxo y llegase al Ayuntamiento a las 18.30h los atleticzales no dudaron en esperar horas y horas para poder saludar a sus a sus jugadores. Daba igual donde estuvieses que seguramente verías la gran marea zurigorri.
Se respiraba un ambiente de entusiasmo, un ambiente lleno de energía, todo el mundo tenía ganas de ver esa gabarra, muchísimos la verían por segunda vez, para otros sería la primera vez y daba igual edad niños, jóvenes, adultos, abuelos… familias enteras estaban dispuestas a echarse a las calles de Bilbao para poder ver al Athletic Club surcar por el Nervión.
Los que tuvieron la suerte de verla lloraban de emoción recordando a todos aquellos que no pudieron acompañarlos, sobre todo los aitites y amamas que recordaban perfectamente la de 1983, no pudieron contener las lágrimas de emoción por poder verla por segunda vez en su vida y esta vez, rodeados de sus hijos y nietos.
Y es que daba igual cuantas horas tuviesen que esperar, que los aficionados que sabían como hacer más amena la ansiada espera, llevaron balones hinchables gigantes para mientras jugar con ellos; también estaban los característicos gigantes cabezones muy típicos de la zona, que iban saludando a todos los que se encontraba cerca, llamando especialmente la atención de los más pequeños.
Ahora sí, a las 18.23 con una media hora de retraso, la Gabarra cruzaba la intercepción de la isla de Zorrotzaure y llegaba a San Mamés, aquí los jugadores pararon un momento para recordar a todos los athleticzales fallecidos, que impulsaron e inculcaron la tradición del Athletic. Después continuaron su camino rodeados de traineras y centenares de embarcaciones, por la marea zurigorri que los recibía con bengalas rojas y con el cántico de moda «este es el famoso Athletic…» Una vez llegaron al ayuntamiento, se tomaron fotos con el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, los jugadores salieron al balcón principal y el capitán Iker Munain alzó la Copa a Bilbao estallando toda Bizkaia en un éxtasis increíble.
Ahí el capitán hizo reír a todos con su forma de dar su discurso y de introducir al resto de la plantilla; los discursos que más llegaron fue el de Unai Simón recordando a los que faltan y el de Asier Villalibre por reivindicar el uso del Euskera en los jóvenes y mayores como algo que también representa al club. El recorrido de los jugadores no acabó ahí, después de los discursos los jugadores subieron al bus descubierto para saludar a los miles de aficionados que esperaban en todo el recorrido del Arenal, la gran vía y la Diputación. Ahí los athleticzales encendieron todas sus bengalas y el recorrido fue iluminado y vitoreado por todos los presentes.
La noche acabó con jugadores y afición cantando todas las canciones del Athletic al unísono mientras saltaban de alegría al poder celebrar, 40 años más tarde un título tan preciado como la Copa del Rey.
Dejamos por aquí las fotos más icónicas y representativas de la Gabarra:





