Esta bonita iniciativa de la organización se centra, en estas fechas, en que las personas mayores mitiguen su soledad recibiendo una pequeña muestra de cariño. A través de su página web podrás acceder a escribir una carta para uno de sus destinatarios, elegido de forma aleatoria. Mi carta es para la abuela Martina, de 95 años, que vive en una residencia de Sevilla. Además puedes descargar y guardar la carta para conservarla como un bonito recuerdo.

La soledad, además de ser título de muchas canciones y libros, es un mal abundante en nuestra sociedad. Cuanto mayor es el ruido de fuera, mayor es el silencio interior. Según datos de la Confederación Salud mental de España, en 2021 se suicidaron 1235 personas mayores de 65 años, es decir, para que impacte más: uno de cada cuatro. ¿Motivos?: Depresión, soledad, aislamiento y dependencia. Hay 10 millones de personas mayores en este país y son quienes tienen la mayor tasa de índice de suicidio. El aislamiento favorece la aparición o agrava enfermedades como: insuficiencia cardíaca, accidentes cerebrovasculares, Alzheimer y, por supuesto, ansiedad y depresión.

La ciencia establece que a partir de los 25 años, (año más, año menos), empezamos el declive hacia la vejez. Sí, así de temprano. Una vejez altamente excluida y negada por la sociedad. El ostracismo del anciano es innegable. La poca cultura del respeto hacia el mayor, sin caer tampoco en la veneración, es evidente; y en muchos casos poco coherente. Durante la pandemia global del Covid-19, pudimos constatar cómo muchas familias se sustentaban con los recursos de abuelos y abuelas. Y sin caer en pandemias, ¡cuántas familias recurren a ellos como canguros de los nietos!, por exponer solo dos ejemplos.

Desde las instituciones existe muy poca sensibilidad hacia este colectivo que puede aportar mucho con sus conocimientos y esa experiencia que siempre es un grado. Hay muchos estudios que revelan que a partir de los 50 años se tiene una mejor capacidad para usar ambos lados del cerebro. Pero a quién puede importarle eso cuando el foco está centrado en lo aparente. Si se mira alrededor, ya casi nadie es mayor en una sociedad polioperada, estirada e injertada, que no acepta su etapa de madurez con la dignidad que merece. Aprovecho para recordar que los órganos internos sí mantienen la edad biológica; lo siento.

De manera que, ante la posibilidad de suavizar una situación de sufrimiento, con un gesto tan simple, ni siquiera costoso económicamente, hagamos sonreír a una persona que cree que está sola y que nadie se acuerda de ella. https://adoptaunabuelo.org/una-carta-para-un-abuelo/.

Como dijo Mario Benedetti: La atención es la caricia más hermosa.

Por Lou Prieto

Bilbaíno, con diptongo (es lo que hay). Superviviente ya desde un hostil útero materno. Convertido en periodista y en un súper hombre Nietzschiano. Una vez acabe este viaje vital de reconocimiento en la tierra, volveré a las estrellas.

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